Por Redacción EC

Fue necesaria una pequeña chispa para que las protestas por el incremento del precio del gas se convirtieran en revueltas. Hoy el caos reina dentro del estado autoritario de Kazajistán, una antigua república de la Unión Soviética en la que se sospecha que son muchos más de 18 los muertos, que son los oficialmente reconocidos.