Por Milagros Asto Sánchez

Singapur realizó el último miércoles su tercera ejecución de este año. Mohammed Aziz Hussain, de 56 años, murió en la horca en la cárcel de Changi tras haber sido condenado a esa pena en el 2018 por traficar 50 gramos de heroína. Su sentencia forma parte de los duros castigos a los que la ciudad-Estado ha regresado tras una pausa de las ejecuciones durante dos años por la pandemia de COVID-19.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: