Redacción EC

Nueva York. [AP]. Las luces de Time Square no iluminan a nadie. No se ve un alma en la estación de trenes de Grand Central, habitualmente atestada. Apenas un puñado de personas toman fotos del Puente de Brooklyn, una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad que no duerme.

Los esfuerzos por controlar propagación del han paralizado prácticamente la ciudad, que ha pasado a ser uno de los epicentros del virus.

Casi 2.000 personas fueron hospitalizadas en el estado y ya hubo 114 muertos, según dijo el gobernador Andrew Cuomo el domingo. Más de 15.000 dieron positivo en los exámenes, incluidas 9.000 en la Gran Manzana.

Las calles estaban desiertas ya antes de que comenzase el confinamiento obligatorio el domingo a las ocho de la noche, que requiere que todo empleado que no sea esencial permanezca en su casa. También se suspende toda reunión de personas que no sea imprescindible.

El impacto de estas medidas es evidente en Manhattan.

Nadie fotografíaba el Toro de la Bolsa de Valores, otro de los grandes monumentos turísticos de la ciudad, y los concurridos trenes subterráneos transportaban apenas un puñado de pasajeros, casi todos con mascarillas.

Las luces de los teatros de Broadway permanecen encendidas a pesar de que las funciones fueron suspendidas hasta mediados de abril. Señal de que el espectáculo continuará.

¿Qué es el coronavirus?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden causar diferentes afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV).

El coronavirus descubierto recientemente causa la enfermedad infecciosa por coronavirus COVID-19. Ambos fueron detectados luego del brote que se dio en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

El cansancio, la fiebre y la tos seca son los síntomas más comunes de la COVID-19; sin embargo, algunos pacientes pueden presentar congestión nasal, dolores, rinorrea, dolor de garganta o diarrea.

Aunque la mayoría de los pacientes (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial, alrededor de una de cada seis personas que contraen la COVID-19 desarrolla una afección grave y presenta dificultad para respirar.

Para protegerse y evitar la propagación de la enfermedad, la OMS recomienda lavarse las manos con agua y jabón o utilizando un desinfectante a base de alcohol que mata los virus que pueden haber en las manos. Además, se debe mantener una distancia mínima de un metro frente a cualquier persona que estornude o tose, pues si se está demasiado cerca, se puede respirar las gotículas que albergan el virus de la COVID-19.

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Europa en cuarentena. (AFP).

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