Milagros Asto Sánchez

El eterno drama de los migrantes en tiene como nuevo foco de discusión unas enormes boyas de color naranja que flotan en el Río Grande, en la frontera con México. Se trata de una disputa que va camino a los tribunales y enfrenta al gobierno de Joe Biden con el gobernador de , el republicano Gregg Abbott, cuyas duras políticas antinmigrantes están en la mira.

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El estado de Texas instaló sin autorización federal en el río una cadena de boyas y barreras de alambre de espino en la orilla en un punto por el que los migrantes pasan de México a Estados Unidos. Las medidas forman parte de la campaña que Abbott, que ganó por amplio margen un tercer mandato en las elecciones de noviembre, viene intensificando hace varios años para impedirles a los indocumentados ingresar al país.

Según algunos medios, migrantes han quedado atrapados en la alambrada y han tenido que ser rescatados.

Pero, aunque sus posturas fronterizas no son nuevas, esta vez el rechazo y la indignación son visiblemente mayores. El Departamento de Justicia interpuso el lunes una demanda contra Abbott con respecto a las boyas, al alegar que genera preocupaciones ambientales y humanitarias, y le solicitó a una corte federal que obligue al estado a desmantelarla.

Ya a finales de la semana pasada, el Departamento de Justicia había afirmado que las boyas obstruían ilegalmente la navegación fluvial y carecían de permisos federales, a la vez que dijo que la medida suponía un riesgo para la navegación y la seguridad pública.

Migrantes caminan junto a una cadena de boyas colocadas en el agua a lo largo de la frontera del Río Grande con México en Eagle Pass, Texas. (Foto: AFP)
Migrantes caminan junto a una cadena de boyas colocadas en el agua a lo largo de la frontera del Río Grande con México en Eagle Pass, Texas. (Foto: AFP)
/ SUZANNE CORDEIRO

Abbott respondió en una carta dirigida el lunes a Biden en la que defendió tener la potestad para proteger los intereses “soberanos” de Texas instalando las boyas y acusó al presidente de no cumplir con sus responsabilidades para detener el flujo de migrantes que entra en Estados Unidos por la frontera sur con México.

“Si realmente le importan las vidas humanas, debe empezar a hacer cumplir las leyes federales de inmigración [...] Al hacerlo, puede ayudarme a impedir que los migrantes se jueguen la vida en las aguas del Río Grande”, escribió Abbott.

“Texas le verá en los tribunales, señor presidente”, añadió desafiante.

La Fiscalía estadounidense había dado a Abbott un plazo que concluyó el lunes para quitar las boyas.

Freno a medida del gobierno de Biden
  • El número de inmigrantes capturados al cruzar ilegalmente la frontera entre Estados Unidos y México ha descendido desde que Joe Biden puso en marcha en mayo una nueva y restrictiva política de asilo. Sin embargo, en junio fueron detenidos unos 100,000.
  • Sin embargo, un juez federal en California bloqueó este martes 25 las restricciones de asilo del Gobierno.

Lío judicial

Abbott ha bautizado su programa fronterizo como la iniciativa Estrella Solitaria. En ella se incluye el despliegue de miles de tropas de la Guardia Nacional y una campaña para trasladar en autobús a los inmigrantes a ciudades situadas al norte dirigidas por los demócratas.

La demanda entablada el lunes es el primer desafío directo del gobierno de Biden contra la campaña que Abbott ha reforzado en la frontera desde hace más de dos años. El gobernador que ha utilizado declaratorias de emergencia para sustentar jurídicamente algunas de sus acciones.

El diario “The New York Times” detalla que el gobierno federal está solicitando a la corte que obligue a Texas a eliminar las barreras ya instaladas y prohíba la instalación de nuevas barreras en otras partes del río.

El Gobierno de Biden también investiga las recientes denuncias de medios sobre trato inhumano a inmigrantes en la frontera de Texas con México, y especialmente los riesgos que implican de las boyas y el alambre de púas para los migrantes.

En las últimas semanas, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de Texas han llevado esas tácticas mucho más allá y se han embarcado en lo que el estado ha llamado una operación para ‘mantener la línea’, indica “The New York Times”.

“Han fortificado las riberas de los ríos con alambre de púas adicional, han negado agua a algunos migrantes, les han gritado a otros que regresen a México y, en algunos casos, no han alertado deliberadamente a los agentes federales de la Patrulla Fronteriza que podrían ayudar a los grupos que llegan a la costa y presentar solicitudes de asilo, encontró la revisión”, agrega.

En una columna de opinión para ese mismo medio, Beto O’Rourke, político demócrata que postuló a la gobernación de Texas, recordó que la Corte Suprema ha sostenido consistentemente que la aplicación de la ley de inmigración es un poder exclusivo del gobierno federal, no de los estados.

“Elementos de las operaciones fronterizas del Sr. Abbott han sido declarados inconstitucionales, violan la ley federal y entran en conflicto con las obligaciones de los tratados de Estados Unidos con México. El presidente Biden tiene todo el derecho, de hecho, toda la responsabilidad, de intervenir y hacer cumplir la clara autoridad del gobierno federal para regular la frontera sin interferencia estatal. La demanda que el Departamento de Justicia presentó pide a Abbott que retire la peligrosa barrera flotante de boyas que ha instalado en el Río Bravo. Es un buen primer paso, pero está lejos de ser suficiente”, señala.

El gobernador de Texas, Gregg Abbott, está en el centro de las críticas. (Foto: AFP)
El gobernador de Texas, Gregg Abbott, está en el centro de las críticas. (Foto: AFP)
/ ANDREW CABALLERO-REYNOLDS

Hasta el momento, Abbott ha dejado en claro que no tiene la intención de cumplir y no va a esperar a que el litigio pase por los tribunales mientras continúa con sus planes en la frontera.

Aunque aún habrá que esperar para saber el desenlace de la demanda, la decisión judicial adoptada este martes sobre las normas de asilo del gobierno de Biden podrían ser un indicador.

Un juez federal en California bloqueó las restricciones de asilo del gobierno implementadas en mayo pasado tras el fin del Título 42 y que redujeron sustancialmente en junio pasado los cruces en la frontera.

Tensiones con México

La barrera flotante también ha provocado tensiones con México, que asegura que viola tratados internacionales.

El descontento también ha crecido dentro de la misma Texas. Manifestantes se reunieron recientemente en Shelby Park, bajo el puente internacional que une a Eagle Pass, Texas, con Piedras Negras, México, coreando “salven al río”, mientras personal del estado descargaba las brillantes boyas que iban a ser ubicadas en el Río Grande.

Migrantes saludan mientras caminan cerca de alambre de concertina en el agua a lo largo de la frontera del Río Grande con México. (Foto: AFP)
Migrantes saludan mientras caminan cerca de alambre de concertina en el agua a lo largo de la frontera del Río Grande con México. (Foto: AFP)
/ SUZANNE CORDEIRO

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, agradeció este martes a Biden por interponer la demanda contra Texas y aseguró que las boyas y el alambrado instalados en el río Grande “están violando nuestra soberanía y violando tratados y acuerdos internacionales”.

“¿Qué es eso de poner una alambrada? Además, invadiendo lo que corresponde a nuestro territorio, es un acto de provocación en busca de publicidad, por eso hablo de propaganda, de politiquería”, dijo el mandatario mexicano, que no dejó claro si México emprenderá acciones legales contra Texas.

PUNTO DE VISTA
“Esas medidas hacen muy poco para detener el paso de los migrantes”

María Puerta Riera

Profesora de Ciencias Políticas en el Valencia College de Orlando

Las medidas de Abbott son sumamente drásticas y realmente hacen muy poco para detener el paso de los migrantes, que ya se había visto reducido por otras medidas. El descenso de un 30% en el paso de migrantes hace ver que lo que está haciendo Abbott es básicamente seguir el manual de los republicanos de ahora, que consiste en crear crisis donde no existen.

Hacía mucho tiempo que el flujo migratorio en la frontera no estaba tan bajo como ahora. No hay una invasión como ellos señalan. Lo que ocurre realmente es que hay un intento por parte de los republicanos de generar en la opinión pública una matriz de opinión no solo adversa a la inmigración, sino a la administración Biden. Quieren hacer ver que el presidente es un incapaz que no puede lidiar con la economía, ni con la guerra en Ucrania, ni con la inmigración. Pero lamentablemente lo que se está haciendo no es solamente tergiversar la realidad, sino que se pone en peligro a la gente. Eso es lo más grave.

Sobre la demanda interpuesta por el Departamento de Justicia, puedo decir que vamos a tener que esperar a ver qué dice el juez. Pero creo que es importante la decisión tomada este marte por un juez federal para detener la norma que había implementado el gobierno de Biden sobre los asilos. Entonces, habrá que ver si hay coherencia. Con la decisión de hoy se entiende que no se le puede negar el derecho a pedir a asilo cuando haya mérito, mucho menos cuando está en juego la vida de la gente. Entonces, si son coherentes, tendría que haber una decisión favorable al Departamento de Justicia y la expectativa es que sea así porque no solo se está violentando la norma, sino también los compromisos internacionales 

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