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Los Romanov y el linaje de los últimos zares: ¿cuál fue el destino de los descendientes de la familia real de Rusia?
Ahora que el último heredero de la dinastía, Jorge Romanov, acaba de casarse –en la primera boda de la saga en un siglo en territorio ruso-, recordamos las veces que impostores quisieron apropiarse del apellido y lo que sucedió con el resto de la descendencia
Para asegurar la continuidad de sus dinastías, los reyes se esmeraban por tener una gran prole. Con ello, ante cualquier evento -como la Revolución Bolchevique de 1917 que acabó con la vida del zar Nicolás II-, el apellido seguiría con vida.
Y en el caso de los Romanov funcionó. Jorge -como lo llaman en su natal España-, duque y sobrino lejano del zar asesinado, y sexta generación desde Alejandro II, está ahora en los titulares del mundo entero por su reciente matrimonio.
A la “primera boda Romanov en un siglo”, en la que Gueorgui Romanov se unió con la plebeya Rebecca Bettarini (ahora Victoria), asistió su madre, María Romanov, hija del fallecido “gran duque VIadímir Kirílovich Románov, heredero del trono imperial de Rusia” y casada con Francisco Guillermo de Prusia.
No. Cuenta “El Mundo” que “su relación con el Kremlin es muy cordial”.
“Nosotros no entramos en política, sino que nos centramos en cultura y cooperación. No nos molestamos mutuamente”, ha explicado el recién casado.
El matrimonio entre Jorge Romanov y Victoria Romanova ha tenido lugar en San Petersburgo este viernes 1 de octubre. EFE
/ ANATOLY MALTSEV
En efecto, Jorge es “consultor de empresas”, pero a lo que dedica su vida a es la caridad. Junto a Victoria “han puesto en marcha proyectos de cooperación para niños con cáncer y menores afectados por el autismo”.
“Queremos darle una misión un poco menos frívola al enlace, vamos a usar este evento para que se vea lo bonito de Rusia”, explicó Jorge.
Y agregó:
“Nos gustaría que por un día se hable de Rusia a nivel internacional no por la política sino por su historia, su arte y su cultura”.
Jorge es hijo único y uno de los pocos que llevan un apellido que ha pasado a la historia por los eventos de 1918: en Ekaterimburgo los hijos del zar fueron asesinados. Es gracias a uno de los tíos del monarca, Vladimir, que la línea sucesoria tuvo en quien recaer.
Su hijo, Kirill Vladimirovich, luego de la muerte de su primo Nicolás II-, tomó el trono y se fue al exilio. De allí viene su linaje.
Pero para hallar a toda la familia es necesario mayor contexto.
LOS ROMANOV FALSOS
El año pasado, en setiembre, se hizo pública la molestia de los Romanov, quienes acusaban a un ‘influencer’ de hacerse pasar como parte de la familia.
Pero Carlo Alberto Maccan-Románov no era el primero en tratar de robarse la identidad real.
Recuerda “El País” que la polaca Anna Anderson “aseguró durante décadas que era Anastasia, la hija pequeña de Nicolás II”. La treta funcionó hasta que los restos de la niña fueron hallados en 1991.
Se trataba de una mujer con problemas mentales.
La gran duquesa de Rusia, María Romanov, madre del gran duque Jorge Romanov. REUTERS
/ ANTON VAGANOV
Y, claro, el veneciano Carlo Alberto Maccan-Románov, a quien Jorge Romanov acusó de “usurpador”.
Por ello, lo intentaron llevar a juicio para que eliminaran sus perfiles de redes sociales.
Dejando de lado lo anecdótico, la identificación de los hijos de los zares es una cuestión de Estado en Rusia. Se trata de una forma en la que su presidente Vladimir Putin trata de recuperar viejas tradiciones, como tomar un baño en un lago helado en Navidad.
Se trataría, sin embargo, de una forma en la que Putin trata de controlar la narrativa y la historia del país para su beneficio.
¿Y LOS VERDADEROS?
La Romanov Family Association agrupa a la otra línea de descendientes de la que fuera la familia real rusa.
Entre ellos están Andrés Andréevich Románov (exmilitar que sirvió para el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, para luego retirarse en Estados Unidos) y Nicoletta Romanoff (actriz nieta del príncipe Nicolás Románovich Románov).
Así como ellos, y según la lista poco actualizada de la organización, hay casi una treintena de descendientes vivos del emperador Nicolás I.