En Vivo USEn un nuevo capítulo de la batalla entre la Justicia de Brasil y Telegram, un juez federal ordenó la suspensión temporal de la aplicación de mensajes. La decisión, que afectó a miles de usuarios del popular servicio de mensajería, se da en medio de una investigación policial sobre grupos neonazis que usan las redes sociales y otras plataformas de Internet para planear ataques violentos en escuelas.
MIRA: Justicia de Brasil ordena suspensión de Telegram
En específico, el fallo de un tribunal federal del estado de Espírito Santo, en el sureste de Brasil, señala que Telegram no entregó toda la información que la Policía Federal le había solicitado sobre grupos de chat neonazis.
De acuerdo con el documento, la Policía Federal y la fiscalía habían solicitado a la plataforma los datos personales de todos los integrantes de los canales “Movimiento antisemita brasileño” y “Frente Anti-Semita”.
El ministro de Justicia y Seguridad de Brasil, Flávio Dino, en un video divulgado por su asesoría detalló que justicia aceptó que la red que no está cumpliendo las decisiones, en este caso Telegram, “reciba una multa de un millón de reales por día (USD 198.000) y la suspensión temporaria de las actividades”.
Dino anuncia multa e suspensão de Telegram por não enviar dados completos sobre grupos neonazistas: 🗣️"Nós sabemos que isso está na base da violência contra nossas crianças e adolescentes" pic.twitter.com/VJxGDoFMpW
— UOL Notícias (@UOLNoticias) April 26, 2023
No es la primera vez que Telegram es objeto de una orden de suspensión en Brasil. En marzo del 2022, el magistrado del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes ordenó la suspensión de Telegram a nivel nacional, alegando que no había cooperado con las autoridades.
El magistrado consideró que la compañía incumplía reiteradamente órdenes judiciales de combate a la desinformación en un año electoral, y no cooperaba con las autoridades en la represión de otros delitos.
Tras la orden de bloqueo, que no llegó a hacerse efectiva, Telegram designó un representante legal en Brasil y detalló ante la justicia sus mecanismos internos para combatir la desinformación.
Ataques de odio
La medida adoptada contra Telegram forma parte de la campaña que ha emprendido el gigante latinoamericano contra un repunte de la violencia escolar.
La oleada de ataques en escuelas saltó a la prensa internacional en noviembre del 2022, cuando adolescente de 16 años que llevaba una insignia de esvástica en su chaleco mató a balazos a cuatro personas y causó heridas a otras 12 en la pequeña localidad de Aracruz, en el estado de Espírito Santo. Según el portal de noticias G1, que cita fuentes policiales, el asesino interactuaba con grupos antisemitas en Telegram.
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En ese entonces, Telegram señaló que había habido una falta de comunicación y luego pidió disculpas al Supremo Tribunal Federal por su negligencia al no haber atentido sus pedidos para proporcionar información. La plataforma no fue suspendida.
Pero la violencia ha continuado. El pasado 5 de abril, cuatro niños de entre 4 y 7 años fueron asesinados en una guardería del estado de Santa Catarina (sur) por un hombre que irrumpió armado con un hacha.
Brasil ha registrado más de una veintena de ataques o episodios violentos en escuelas desde el 2000, la mitad de ellos en los últimos 12 meses, señala la agencia AP.
Daniela Neves, profesora de la Unila, la Universidad de la Integración Latinoamericana, enfatiza que las críticas y acciones judiciales contra Telegram se amparan en que generalmente no coopera con las investigaciones criminales.
“También existe una falta de transparencia en los registros de los usuarios, lo que incentivaría a compartir contenidos considerados criminales, como promover los ataques violentos a escuelas ocurridos en los últimos meses en Brasil. El ataque a una escuela en Espírito Santo, con muertos, fue lo que generó la decisión judicial de esta semana”, dice la analista a El Comercio.
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva respondió a los últimos episodios anunciando medidas para obligar a las plataformas de redes sociales a combatir contenidos y perfiles que propaguen o hagan apología de ataques contra escuelas. También intensificó su campaña para que haya una nueva ley que regule la actividad de las plataformas, actualmente en debate en el Congreso.
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¿El factor Bolsonaro?
Los ataques a escuelas y las acciones contra Telegram también forman parte de un debate más amplio sobre la intolerancia y la proliferación de discursos que alimentan el odio y la violencia.
Para Neves, la rivalidad y los discursos de odio han tenido más espacio en Brasil desde las elecciones presidenciales del 2018, donde tuvo cambida un grupo político que defiende la posesión de armas y posturas de extrema derecha.
“Se ha fomentado el crecimiento de grupos más radicales. La polarización hasta los extremos nunca es beneficiosa para los entornos democráticos y el civismo sano. Siempre que hay un líder político que alienta actos de violencia, hace gestos como empuñar un arma, tiene un discurso homófobo, xenófobo, misógino, en cualquier parte del mundo lleva al crecimiento de grupos extremistas, como el nazismo”, advierte la experta.
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El expresidente derechista Jair Bolsonaro y sus aliados alentaron a sus seguidores a utilizar Telegram después de enero del 2021, cuando e el expresidente estadounidense Donald Trump fue suspendido permanentemente de Twitter luego del asalto al Capitolio del 6 de enero.
De hecho, al mismo estilo de los seguidores de Trump, los partidarios de Bolsonaro intentaron tomar las oficinas de los poderes del Estado brasileño en enero de este año.
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En ese contexto, Neves destaca que existe una fuerte presión tanto del Poder Judicial como del Ejecutivo para controlar los contenidos de odio dentro de las redes sociales y apps de mensajería como Telegram. “El intento de golpe de Estado del 8 de enero y los atentados en colegios de los últimos meses están presionando para un mayor control y corresponsabilidad de las empresas propietarias de estas apps”, concluye.
En el 2022, Telegram se convirtió en una de las 5 apps más descargadas en todo el mundo y ahora tiene más de 700 millones de usuarios activos al mes, indica la página oficial de la aplicación de mensajería instantánea.
En los últimos años Telegram sirvió para mantener unidos y conectados a diversos movimientos pro democráticos, lo que le valió recibir sanciones en algunas naciones.
En agosto del 2022, la justicia rusa impuso dos multas a la plataforma por cerca de 175.000 dólares, debido a su negativa a retirar contenidos sobre las autoridades de Rusia; mientras que en el 2018 las autoridades iraníes cancelaron la licencia de Telegram y prohibieron su uso alegando motivos de seguridad nacional, debido a que este servicio habría sido usado por "grupos terroristas" y por participantes en protestas antigubernamentales.
No obstante, Telegram también ha servido como espacio de discursos de odio. El diario “The new York Times” alertaba en el 2021 que en Estados Unidos la aplicación de mensajería estaba inundada de “conspiracionistas, racistas e insurrectos violentos de la extrema derecha que fueron desterrados de las grandes plataformas estadounidenses de redes sociales” después de que una turba de seguidores del expresidente Donald Trump —quien también fue eliminado de Facebook y Twitter— irrumpió en el Capitolio de Washington.

AnálisisInterpretación de las noticias basada en evidencia, incluyendo data y proyecciones posibles en base a eventos pasados.

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