Un periodista que cubría las marchas de la oposición es asistido por un grupo de manifestantes, luego de que fuera agredido por la Guardia Bolivariana. (Foto: AFP)
Un periodista que cubría las marchas de la oposición es asistido por un grupo de manifestantes, luego de que fuera agredido por la Guardia Bolivariana. (Foto: AFP)
Redacción EC

En lo que va el 2017, Venezuela ha registrado el  mayor número de agresiones a la libertad de expresión de los últimos 15 años. De hecho, tanto ha sido el incremento de estos casos de violaciones a la libre información, que un reciente informe afirma que se trata de un preocupante incremento de 300% si se compara con el año pasado. 

La investigación es de la ONG "Espacio Público", que señala que solo entre enero y junio de este año se han reportado 595 casos de ataques a periodistas, siendo la intimidación y la agresión física las que más casos se han presentado. En tercer lugar, la censura de información. 

Este organismo presentó estas cifras durante una audiencia pública de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), llevada a cabo ayer en San Isidro. "Esta arremetida contra los reporteros en las zonas de protesta [...] buscan impedir el registro de la demanda ciudadana así como la represión por parte de la fuerza pública", dicen.

"Espacio Público" basó su información en los distintos reportes de medios de prensa que daban cuenta de las agresiones y de entrevistas directas a las víctimas. Ello, debido a que el gobierno de Nicolás Maduro mantiene un fuerte hermetismo respecto a estos datos.

La ONG también denunció que 247 periodistas fueron agredidos de algún modo en estos últimos seis meses. Además, que 32 de ellos fueron detenidos, la mayor parte durante las manifestaciones.

El informe también reporta 45 casos de robo a reporteros mientras hacían su trabajo, por parte de la Guardia Nacional, grupos civiles armados "que fungen como fuerza de choque" y particulares.

De igual modo, se denuncia una política de discriminación contra los medios extranjeros. Nueve corresponsales de otros países fueron expulsados de Venezuela por disposición del gobierno chavista.