Para las 9 de la noche del último lunes de agosto ya se empezaban a filtrar algunas informaciones vía WhatsApp al término de la reunión entre el Fondo Valores Aliancistas junto, el administrador Alfredo Arosemena y los socios activos de Alianza Lima realizada en el estadio Alejandro Villanueva. Si bien se había pedido que no haya grabaciones dentro de la misma, los apuntes no tardarían en ser de conocimiento público.
“25 millones de soles en déficit económico”, fue el eje central de la exposición de la situación de Alianza Lima en tanto a flujo de caja. De aquel desfase se desprendían tres gastos puntuales: 8,5 millones de soles en adelanto a proveedores, 9,6 millones de soles en gastos asumidos en lo que va del 2026 y 7,1 millones de un préstamo realizado en la anterior administración de Fernando Cabada.
Si bien hubo más ítems en dicha reunión, esta vez nos vamos a centrar en dos puntos, cuanto menos, cuestionables. Aquel préstamo millonario adquirido por la administración anterior no contaba con un destino claro. ¿A dónde fue a parar ese préstamo? ¿Cuándo se sacó? Aquellas interrogantes no fueron esclarecidas en la reunión. Pero, más allá de eso, un agravante es la altísima tasa de interés de 15% con la que se cerró el contrato. Un negocio que, a todas luces, es contraproducente para la economía del club.
Lo segundo tiene que ver con el costo de 6,2 millones de soles que tuvo el caso de denuncias por abuso sexual contra tres jugadores del club en Uruguay. Como se recuerda, a dos de ellos (Carlos Zambrano y Miguel Trauco) se le tuvo que rescindir el contrato y dar un pago por el tiempo de contrato vigente. Mientras a Sergio Peña, por voluntad del jugador, el pago fue menor.
En aquel entonces, la salida de los futbolistas era urgente e imperante dentro de la comunidad aliancista y se trató de resolverla lo antes posible, aunque a un costo bastante alto tal como indican las cuentas. No fue bien gestionado ni manejado, ya que las reparaciones terminaron siendo bastante altas.
La actual administración de Alfredo Arosemena ha revelado estas cuestiones con fines de que se hagan públicas y de iniciar un reordenamiento económico en las arcas del club. Sin embargo, eso no exime a los involucrados de aclarar en qué se solicitó el préstamo y a cambio de qué, por ejemplo.
Otro de los puntos a aclarar también tiene que ver con un supuesto vínculo entre el club y el representante de Paolo Guerrero, Gabriel Sapio, a cambio de asesorías de comunicación. Esto, más allá de que pueda tratarse de una consultoría externa solicitada por la administración anterior, representa en sí mismo un conflicto de interés por tratarse del agente del capitán del vestuario. ¿Habrá algún pronunciamiento de alguna de las partes?
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