:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/EC742LJQFFFCBNZGK7LDTHGTLA.jpg)
Sporting Cristal encontró ante Los Chankas algo más importante que una victoria: una estructura. La primera fotografía podía mostrar un 4-2-3-1, pero el movimiento de sus futbolistas contaba otra historia. Con la pelota, Roberto Mosquera convirtió al equipo en un 3-4-3; sin ella, ese dibujo mutaba en un 5-3-2. No era una cuestión de números, sino de movimientos coordinados para atacar con amplitud y, al mismo tiempo, evitar que el equipo quedara partido. En Moquegua FC, donde el objetivo será acabar con la racha negativa de derrotas como visitante, repetir esa fórmula puede ser un buen punto de partida.
En esa transformación hubo un futbolista cuyo trabajo no siempre aparece en los resúmenes, pero que resulta fundamental para entender el funcionamiento colectivo: Agustín Álvarez Wallace. El uruguayo debería volver a ser el pivote, ese jugador que se ubica por delante de los centrales, ofrece una salida segura y sostiene al equipo cuando los demás se desprenden. Su presencia le permite a Yoshimar Yotún tener mayor libertad para participar en la elaboración, acercarse al área y no cargar con responsabilidades que no corresponden a su mejor versión. Álvarez Wallace hace un trabajo silencioso, pero ordena muchas cosas.
La otra virtud del sistema estuvo en la capacidad para cambiar rápidamente sin perder las distancias. Leandro Sosa y Maxloren Castro pudieron actuar como carrileros cuando Cristal tenía la pelota y retroceder para formar una línea de cinco cuando la perdía. Así, el equipo podía presionar arriba sin quedar expuesto y mantener lejos de Diego Enríquez al rival. Esa es precisamente la versión que los celestes necesitan trasladar fuera de casa: un equipo que no renuncie a atacar, pero que tampoco conceda espacios innecesarios cuando pierde la posesión. Y sobre todo, que vuelva encaminarse en el Clausura.
Para ese viaje, además, Mosquera recupera alternativas que pueden modificar esa última línea. Gabriel Santana ya apareció en la convocatoria frente a Los Chankas y está a disposición, mientras que Luis Abram volvió a sumar minutos tras su lesión y puede convertirse en una opción para esa defensa de tres. Su presencia, sin embargo, tendrá que manejarse con cuidado. El técnico decidirá si es momento de darle continuidad desde el inicio o si lo más conveniente es llevarlo de a pocos. Ian Wisdom, en tanto, continúa con su recuperación. Las variantes están; ahora corresponde encontrar la combinación adecuada.
Cristal no necesita inventar una nueva fórmula para el duelo con Moquegua FC. Necesita darle continuidad a una que funcionó. El 3-4-3 con pelota y el 5-3-2 sin ella demostraron que los números de una pizarra pueden cambiar sin que cambie la identidad del equipo. Wallace como ancla, Yotún con libertad y una línea defensiva capaz de transformarse según la jugada pueden ser las bases para buscar una victoria que también rompa una tendencia. Porque si el gran desafío celeste es volver a ganar de visita e ilusionarse con dar pelea hasta el final por el Clausura. Nos vemos el otro miércoles, celestes. ¡Fuerza, Cristal!


:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/LHMQNXYXWVDL5GCACCHCXRJJPU.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/JFPUNBI6AFDMXJQTM7T4IS76DA.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/R4DYHLBQOBGSTMLDM5ESVIWCXE.jpg)