Una mujer en el despacho presidencial

“Boluarte parece no entender que una presidenta es, ante todo, la primera servidora pública de la nación y no una ‘dictadora benevolente’ que hace favores o castiga a una ciudadanía sometida a sus designios”.

    Mercedes Araoz
    Por

    Profesora de la Universidad del Pacífico y exvicepresidenta de la República

    maraoz@comercio.com.pe

    Ilustración: Víctor Aguilar Rúa
    Ilustración: Víctor Aguilar Rúa

    Hace 15 meses, el fracasado autogolpe de Estado de Pedro Castillo hizo que, por primera vez en 201 años de independencia, una mujer llegara a la Presidencia de la República por sucesión constitucional. Sin embargo, aún no se percibe ningún cambio relevante en la participación femenina en la política. Por el contrario, se oye a muchas mujeres decir “Dina no me representa”, “no cumple el rol de una mujer líder”, entre otros comentarios. Peor todavía, sus detractores más recalcitrantes han acuñado dos frases lapidarias para su gobierno: “Dina asesina” y “esta democracia ya no es democracia”, como consecuencia de las lamentables muertes por la represión de las protestas que inauguraron su régimen.

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