Alfabetización científica

La alfabetización científica no busca convertir a todos en científicos ni de exigir que cualquier ciudadano entienda física cuántica
(Ilustración: Giovanni Tazza)

Conforme a los criterios de

Saber más

A fines de los años ochenta, cuando tenía catorce años, acompañé a mi abuelo en un viaje de investigación en el que seguía algunas de las teorías más ambiciosas de la época, como las supercuerdas, la posibilidad de una teoría del todo y los límites de lo que la ciencia podría explicar. Grande fue mi emoción al saber que, como parte del itinerario, se incluía una parada en Ithaca, donde Carl Sagan nos recibiría en su casa para almorzar.

No recuerdo todos los detalles de esa conversación, pero sí me quedé con la impresión de que la ciencia no es solo un conjunto de datos, fórmulas o descubrimientos, sino una forma de preguntar, una manera disciplinada de acercarse al misterio sin renunciar al asombro ni a la evidencia.

Carl Sagan, presentador de la serie Cosmos, hizo algo más que acercar al gran público a los planetas, las estrellas y las galaxias. Convirtió la exploración científica en una experiencia cultural. Mostró que comprender el universo no era un privilegio de especialistas, sino una posibilidad abierta a cualquier persona dispuesta a mirar con curiosidad y pensar con rigor. Por ello fue un firme promotor de la alfabetización científica y del escepticismo. No como una actitud de negación permanente, sino como una defensa frente al engaño, la superstición, la credulidad y las falsas certezas.

Esa lección resulta hoy más urgente que nunca. Vivimos rodeados de afirmaciones que se presentan como científicas, tecnológicas o inevitables. Nos hablan de inteligencia artificial, alimentos milagrosos, métodos educativos infalibles, suplementos, vacunas, cambio climático, productividad, algoritmos y salud mental. Nunca hemos tenido tanto acceso a información, pero no necesariamente tenemos mejores criterios para evaluarla.

La alfabetización científica no busca convertir a todos en científicos ni de exigir que cualquier ciudadano entienda física cuántica, genética o modelos computacionales. Se trata de formar una capacidad básica de juicio para poder distinguir una evidencia de una opinión, una correlación de una causa, una hipótesis de una certeza, una autoridad legítima de un vendedor de sebo de culebra.

Sirve para leer una noticia médica sin caer en pánico, para no creer en curas milagrosas, para entender que un estudio aislado no equivale a una verdad definitiva, para interpretar un gráfico antes de compartirlo, para preguntar quién financia una investigación, qué metodología se usó, qué tan grande fue la muestra o qué límites tiene una conclusión.

También sirve para la vida pública. Una sociedad que no comprende mínimamente cómo funciona la evidencia se expone a la manipulación, y puede ser seducida por discursos que usan la palabra “científico” como adorno, por titulares que exageran hallazgos, por campañas que disfrazan intereses económicos o ideológicos bajo apariencia técnica. La ignorancia científica no produce solamente errores individuales, sino que debilita el debate público.

La escuela no debería enseñar ciencias solo como acumulación de contenidos. La mayoría hemos olvidado nombres científicos, fórmulas y clasificaciones taxonómicas, pero lo más grave sería salir del colegio o de la universidad sin saber formular una buena pregunta, sin entender qué significa la incertidumbre, sin reconocer la diferencia entre sospechar de todo y dudar con método. El método científico es una herramienta indispensable para pensar mejor.

Carl Sagan lo entendió con especial claridad. Su gran aporte no fue únicamente llevar el cosmos a la televisión, sino mostrar que la ciencia podía ser un lenguaje público. Una forma de cultivar la curiosidad sin abandonar la razón. Tal vez por eso recuerdo aquel almuerzo no como una anécdota con un personaje famoso, sino también como una lección temprana de humildad intelectual.

No todos necesitamos entender las supercuerdas, pero todos deberíamos aprender a preguntar qué evidencia sostiene una afirmación, ser conscientes de lo que sabemos y de lo que ignoramos aún.

Seguir temas

Lo más visto

  1. La volvió a ver después de 38 años, se casaron y hoy viven su amor sin reservas: íntimas confesiones de Cecilia Bracamonte
  2. Centenario alista expansión en San Isidro: va por mayor ocupación en oficinas y cuenta por qué las empresas buscan espacios más grandes
  3. Paola Miglio, periodista experta en gastronomía: “Estamos viviendo algo increíble, que es cómo construimos nuestro propio ‘fine dining”
  4. ¿Por qué en el Perú se sanciona con mayor celeridad a los deudores de alimentos que a los extorsionadores encarcelados?

NOTICIAS SUGERIDAS

Contenido GEC

Respuestas

Temblor en Colombia EN VIVO hoy, sábado 31 de octubre 2026: hora exacta, magnitud y dónde fue el epicentro del último sismo vía el SGC

Noé Yactayo

Local US

Temblor en EE.UU. EN VIVO hoy, sábado 31 de octubre 2026: hora exacta, magnitud y dónde fue el epicentro del último sismo vía USGS

Noé Yactayo

Respuestas

Temblor en México EN VIVO hoy, sábado 31 de octubre 2026: hora exacta, magnitud y dónde fue el epicentro del último sismo vía SSN

Noé Yactayo

Fútbol mundial

ESPN EN VIVO - Partido, Barcelona-Alavés EN DIRECTO

Rogger Fernández

NOTICIAS SUGERIDAS

Contenido GEC

Voz Universitaria

Transacción digital: ¿estamos protegidos?

María Fernanda Quihue Escalante

Voz Universitaria

Cuidar a los nuestros, ¿a qué costo?

Luciana Ponce Huamán

Voz Universitaria

Menos es más

Sebastián Durand Ruiz

Columnistas

Palmadita en el hombro

Eduardo Luna Cervantes

NOTICIAS SUGERIDAS

Contenido GEC

Colaboradores

El costo invisible de la desinformación en salud

Antonio Hernández Villarreal

Actualidad

Alfabetización: 20 millones de niños de entre 6 y 8 años en Latinoamérica están en riesgo de no desarrollar competencias sólidas de lectura y escritura

Redacción EC

Lima

Cuatro de cada diez niños peruanos enfrentan riesgos para aprender a leer: las razones detrás de este problema y cómo revertirlo

Sebastián Ramírez Mendoza