Nada

Lo que nos dejó la reunión del Consejo para la Reforma del Sistema de Justicia.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    El primer paso para avanzar hacia la solución de un problema que aqueja a la ciudadanía es detectar su existencia. Y hay que admitir que, en esa pisada inicial, este gobierno es imbatible. Puede que demore un poco, pero al final siempre se rinde ante la evidencia de que hay por ahí una demanda urgente de la población y anuncia que pondrá manos a la obra para atenderla. Que su empeño tenga resultados es ya un asunto distinto, pero por ubicar el incordio y hacer gestos que parecen encaminados a su superación no se queda. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con el desborde de la inseguridad y con el retraimiento de la inversión privada en el país. Lo primero mereció del Ejecutivo la declaración del estado de emergencia en diversos puntos del territorio nacional y lo segundo, una vibrante arenga del titular de Economía, Alex Contreras, a los empresarios congregados en la última CADE. Ambos esfuerzos, hay que decir, perfectamente inútiles en la consecución del fin que perseguían, pero, eso sí, llenos de energía. Y nos tememos que algo parecido es lo que habrá que comentar dentro de poco con respecto a los afanes de la presidente Boluarte y su equipo por reformar el sistema de justicia.

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