Federaciones indígenas ingresaron a la estación N°5 de Petroperú, en Saramiriza como medida de protesta. (Foto: Daniel Carbajal)
Federaciones indígenas ingresaron a la estación N°5 de Petroperú, en Saramiriza como medida de protesta. (Foto: Daniel Carbajal)
Daniel Carbajal

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Cientos de miembros de las federaciones indígenas afectadas por la actividad petrolera ingresaron a la estación N°5 de , en Saramiriza, provincia del Datem del Marañón (), para exigir al Estado el plan de cierre de brechas sociales, proyectos inmediatos, hidrocarburos en sus siete ejes, construcción de hospital intercultural rural, de la carretera Félix Flores – Atahualpa, y atención inmediata con medicamentos ante la pandemia del .

Los empleados de la empresa petrolera, al observar la toma de la estación, tuvieron que paralizar las actividades de bombeo de crudo y generación eléctrica, para refugiarse en una zona industrial.

Los apus de las federaciones indígenas informaron que decidieron tomar esta medida de fuerza tras no ser escuchados por la Presidencia de Consejo de Ministros durante varios meses y que fueron alertados por no seguir con la mesa de trabajo.

Hasta el momento no hemos recibido ninguna respuesta por parte de la PCM. Estos meses de pandemia los pueblos indígenas se han visto afectados por la falta de medicamentos, entre otros implementos. Durante estos meses no se ha desarrollado ninguna mesa de trabajo para continuar con el diálogo y seguir con la ruta del desarrollo de los pueblos. Estamos realizando esta medida de defensa y lucha porque nuevamente hemos sido olvidados y abandonados”, dijo José Fachin, asesor de las federaciones indígenas.

Por su parte, Petroperú aseguró que estos hechos contravienen, además, las normas sanitarias para la prevención del COVID-19, por lo que la empresa rechaza rotundamente esta medida de fuerza que expone a los manifestantes, entre los que se observan mujeres y niños, no solo por el contexto de la pandemia sino por los riesgos que conlleva ingresar a una zona industrial sin contar con los implementos y medidas de seguridad que corresponden.

Sus demandas al Estado, según indican, están relacionadas a la implementación de centros de salud y medicinas para hacer frente al COVID-19, así como el cierre de brechas sociales. Ante la inminente situación de riesgo, Petroperú indicó que ha trasladado oportunamente al personal de la empresa y contratistas a un espacio distante de la zona industrial, en salvaguarda de la salud y la seguridad de todos.

Petroperú lamentó que esta medida de fuerza haya interrumpido el reinicio de operaciones del ONP, las cuales empezaron en la víspera.

La última toma de la estación N° 5 de Petroperú se registró el 6 de julio del 2019, cuando las federaciones indígenas incluían en su pliego de reclamos hidrocarburos con siete ejes, un plan de inversión postpetróleo, fondo para el circuito petrolero de S/10 mil millones y un plan de inversión inmediato para el año pasado.

Vale decir que el 18 de junio del 2019 se produjo un derrame de petróleo a la altura del kilómetro 237 del Ramal Norte del ONP, donde los pueblos indígenas demandan una mayor atención por parte de las autoridades nacionales, debido a que el crudo dañó sus fuentes de agua y alimentos.

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