El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado lunes, dejando 285 personas fallecidas, al menos 379 desaparecidas y más de 45.500 familias afectadas, vuelve a poner en el centro la capacidad de preparación y respuesta de Lima y Callao ante un eventual terremoto de gran magnitud. En la costa central peruana, un sismo de magnitud 8.8 podría generar graves daños y poner a prueba la capacidad de respuesta de las ciudades.
Según información oficial del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), existe un silencio sísmico de más de 275 años en la costa central, lo que podría favorecer la acumulación de energía y generar un sismo de magnitud igual o superior a 8.8. El escenario contempla además un tsunami que podría llegar a las zonas costeras aproximadamente 15 minutos después del terremoto, con olas superiores a los seis metros y efectos en Lima, Callao, Áncash e Ica.
El impacto no se limitaría a las viviendas. Indeci estima una grave afectación de los servicios de agua y electricidad y de la infraestructura de salud, además de más de ocho millones de personas damnificadas o afectadas y miles de heridos y fallecidos. Frente a este escenario, la preparación de la población resulta clave para reducir los riesgos y mejorar la capacidad de respuesta.
En ese contexto, este viernes 14 de agosto se realizó el II Simulacro Nacional Multipeligro 2026, orientado a fortalecer la preparación de la población frente a emergencias y desastres. A ello se suma la preparación de los equipos de búsqueda y rescate urbano (USAR) de las Fuerzas Armadas, que, según el Ministerio de Defensa, están preparados para intervenir ante desastres de gran magnitud, incluido un terremoto.
Pero la prevención no empieza cuando ocurre la emergencia: inicia en casa. El crecimiento de la vivienda vertical ha incrementado la presencia de edificios de más de 15 y 20 pisos en Lima, lo que plantea nuevos retos para la preparación y evacuación de las familias. ¿Dónde protegerse durante el movimiento? ¿Cuándo evacuar? ¿Qué hacer con niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas? En esta guía te explicamos, paso a paso, cómo prepararte y qué hacer antes, durante y después de un terremoto si vives en un edificio alto.
No existe un punto universalmente seguro para todos los departamentos: depende de la estructura y distribución del edificio. Según expertos, lo correcto es que los integrantes de un núcleo familiar identifiquen previamente la zona de seguridad interna del departamento, y de preferencia validarlo con la administración del edificio o con un profesional especialista en estructuras.
El magíster Ing. Gastón Palacios Moreno, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres, explicó a este Diario que durante un sismo, se recomienda permanecer en un lugar alejado de ventanas, mamparas y fachadas exteriores, preferentemente debajo de una mesa o escritorio resistente o junto a un muro interior o elemento estructural identificado como seguro, protegiendo siempre la cabeza y el cuello.
En edificios altos, pueden considerarse zonas de seguridad interna aquellas próximas a columnas, muros estructurales o a la caja del ascensor. La regla principal es “Agáchate, Cúbrete y Sujétate”. Por el contrario, deben evitarse ventanas, mamparas, balcones, muebles altos, espejos, cuadros grandes, lámparas pesadas, televisores no asegurados y zonas donde puedan caer objetos, como la cocina.
También se debe evitar acercarse a las escaleras o correr hacia la puerta mientras el edificio está en movimiento, así como utilizar los ascensores. La antigua recomendación de colocarse bajo el marco de una puerta tampoco es válida como regla general en edificios modernos, ya que estos marcos no necesariamente ofrecen mayor resistencia que otras zonas de la vivienda.
Por su parte, el Ing. Fernando Neyra, especialista en Planificación y Gestión del Riesgo de Desastres, explicó que durante el movimiento sísmico se desaconseja evacuar hacia las escaleras, debido a los riesgos que pueden presentarse mientras el edificio está en movimiento. Señala que pueden desprenderse elementos y producirse caídas, por lo que recomienda permanecer protegido dentro del departamento hasta que termine el sismo. “En un edificio no es conveniente evacuar. (...) Es mejor esperar a que pase el sismo”.
El experto también advierte que no existe una recomendación general que indique que las personas deben evacuar dependiendo del piso en el que viven, como salir desde los primeros pisos o dirigirse a la azotea desde los pisos superiores. “Ese es un tema que no está plenamente demostrado. La respuesta de un edificio va a depender básicamente de cómo se construye”. En ese sentido, señala que lo más importante es conocer las características del edificio y priorizar la seguridad de las personas.
En pisos más bajos, la situación puede ser diferente si existe la posibilidad de evacuar directamente hacia el exterior durante el movimiento.“Si te encuentras en pisos no tan altos y cuentas con la posibilidad de evacuar hacia el exterior del edificio durante el movimiento sísmico, se podría recomendar realizar la evacuación de forma ordenada, manteniendo la calma y protegiéndose ante objetos pesados o cortantes”, explicó el magíster Ing. Gastón Palacios Moreno.
Una vez terminado el movimiento principal, evalúa rápidamente las condiciones de tu vivienda antes de decidir evacuar. Revisa si existen incendios, fugas de gas, cables eléctricos expuestos, tuberías rotas u otros peligros. También considera que pueden producirse réplicas que agraven los daños y afecten las rutas de evacuación.
“Después de un sismo hay que hacer una evaluación rápida, de forma ordenada y calmada, porque se pueden presentar incendios, fugas de gas, cables eléctricos expuestos, ruptura de tuberías de agua, entre otros peligros”, dijo Palacios.
Si el inmueble presenta daños visibles, evacúa y no vuelvas a ingresar hasta que haya sido evaluado y declarado seguro. Mantente atento a las réplicas, ya que podrían agravar las condiciones del edificio.
No solo el colapso de un edificio representa un peligro. Muebles, objetos y vidrios pueden caer, volcarse o romperse durante el movimiento.
Por eso, asegura especialmente estos elementos:
Ventanas y mamparas
No almacenes objetos que puedan caer, como:
Durante un sismo, aléjate de ventanas, mamparas y paredes exteriores.
1. Adultos
Asumen las principales responsabilidades:
2. Adolescentes
Pueden asumir tareas sencillas y seguras:
No deben exponerse a situaciones de riesgo.
3. Niños y bebés
Niños: deben aprender una instrucción sencilla:
“Agáchate, cúbrete y sujétate”.
Bebés: un adulto debe estar previamente encargado de:
Los niños no deben ser responsables de otros niños.
4. Adultos mayores
Antes del sismo:
La estrategia debe definirse antes del sismo y practicarse mediante simulacros.
Si usa silla de ruedas
En edificios altos, la administración debe contar con procedimientos de evacuación inclusivos.
Si usa muletas
Si tiene discapacidad visual
Importante
Si una persona con discapacidad o movilidad reducida vive en un piso alto, realicen un simulacro desde su piso real.
La ruta y el método de evacuación deben adaptarse a sus necesidades.
1. Antes del sismo
Asigna a una persona responsable y prepara:
2. Durante el sismo
3. Después del sismo
Después del sismo: no hagas esto
Fuente: Magíster Ing. Gastón Palacios Moreno, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres.
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