Graciela Villasís Rojas

Jefa de la Unidad de Investigación

graciela.villasis@comercio.com.pe

Unidad de Investigación

El procurador federal brasileño , quien ha dirigido todos los interrogatorios de los fiscales del equipo especial peruano a los exejecutivos de la constructora , dialogó con El Comercio sobre los problemas que atraviesa la cooperación internacional como consecuencia de la pandemia. También hizo precisiones sobre el Caso Humala.

— ¿El coronavirus ha hecho que la información de Brasil tenga dificultades en llegar al Perú vía cooperación internacional?

Hay dificultad para ejecutar las cooperaciones internacionales del Perú y de otros países, porque por la pandemia no podemos hacer diligencias externas. Solo es posible encaminar el trámite por e-mail, no podemos enviar físicamente los documentos oficiales por medios postales.

— ¿Si hay una urgencia por acceder a alguna información oficial sobre el Caso Lava Jato, se podría hacer alguna excepción?

Exacto. El fiscal Rafael Vela está en constante contacto con nosotros, con los fiscales de Brasil. Todo lo que es posible adelantar lo estamos haciendo […] pero es un gran problema, por ejemplo, que los fiscales no puedan venir personalmente a Brasil para continuar las pesquisas, buscar informaciones, documentos por el aumento de los casos de COVID-19. […]. Se están haciendo proyecciones muy graves en Brasil por la pandemia.

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— ¿Se podrá contar con las declaraciones de Marcelo Odebrecht, Jorge Barata y otros exejecutivos de la empresa a través de videoconferencias durante el juicio oral a los Humala?

En principio sí [Marcelo Odebrecht podría declarar por videollamada], pero primero tenemos que verificar si la defensa está de acuerdo. Segundo, tenemos que verificar si la legislación del Perú lo permite. Tercero, cuál va a ser la posición del secretario de cooperación internacional respecto al tema [...] pero hoy no podemos ir hasta la casa de Marcelo Odebrecht, tampoco podemos hacer una reunión en la procuraduría para hacer una audiencia por videoconferencia, no podemos porque hoy cada uno está en su casa […].

— Hubo una controversia sobre el pedido de los Humala. Su defensa señaló que ellos no habían accedido a toda la información de sus patrocinados en Brasil y que estaban en desventaja frente a la fiscalía peruana. ¿Esto permitió que la Corte Suprema de Brasil les diera la razón y pudieran acceder a la delación corporativa que dieron los 77 ejecutivos de Odebrecht?

La investigación en el Perú empezó con el testimonio que dio Barata, una cooperación eficaz que no tiene nada que ver con la investigación brasileña. […] La Corte Suprema de Brasil dice que los interesados, Ollanta Humala y Nadine Heredia, tenían derecho de ver lo que la empresa Odebrecht comunicó o produjo en relación a ellos. Pero esta es una comunicación del 2017, una cosa muy inicial. [...] Pero la argumentación de los abogados fue: “Si la fiscalía tuvo contacto con la prueba, [...] nosotros también tenemos derecho de acceder a esas pruebas”. Pero la verdad, la fiscalía [peruana] no tuvo contacto con esas pruebas porque no fue necesario y tampoco las pidió. La investigación en el Perú se inició con el testimonio de Barata, que fue mucho más efectivo, y realizaron sus propias pesquisas.

— La defensa de los Humala tomó como una victoria la decisión del Tribunal Supremo de Brasilia...

Todas las pruebas relacionadas a Ollanta Humala y Nadine Heredia, por lo que sé, son públicas en el Perú, porque allá ya están en la fase final. Entonces, creo que es una victoria de vidrio […] La defensa puede tener contacto con lo que la empresa comunicó inicialmente en el 2016, pero esto ya es sabido por todos. Entonces, creo que hubo una mala interpretación de la decisión del Tribunal Supremo de Brasil. De cualquier forma, comunicamos al procurador general de Brasil que hubo una equivocación en el juzgado. […] Lo que tenemos aquí, lo que está bajo reserva, es solamente una información inicial, una información que dependía de una investigación. Eso es lo que los fiscales peruanos hicieron y con mucha desenvoltura.

— Otro cuestionamiento que se hace a la investigación Lava Jato es que la empresa Odebrecht haya indemnizado a sus trabajadores a cambio de su delación premiada...

No podemos impedir que las empresas compensen a sus empleados, porque los delitos practicados fueron en beneficio de la empresa, entonces la empresa lucra, gana dinero con los delitos practicados, pero normalmente los funcionarios […] acaban respondiendo en procesos, perdiendo su patrimonio, su empleo, esto fue porque estaban cumpliendo órdenes de la empresa. [...] Es una cosa que discutimos mucho. Entonces, ellos tienen derecho a la indemnización de la compañía.

— ¿Eso quiere decir que Barata y los exejecutivos de Odebrecht responden a una estrategia corporativa que busca no perjudicar más a la empresa?

La defensa siempre va a argumentar de esa forma [como si Barata declarara de acuerdo a lo que pide Odebrecht]. Las palabras del colaborador no deben ser tomadas como una verdad absoluta. Tenemos que encontrar otras pruebas que corroboren lo que dice el colaborador. Entonces, aquí decimos que materializamos lo que el colaborador dice. Si dice que pagó, vamos viendo de qué cuentas salió el dinero, cómo fue la entrega del dinero, tenemos que reconstruir la verdad.

— ¿Cómo ve los avances de la investigación en el Perú?

No hay duda de que el Perú es el país que más avanzó en términos de lucha contra la corrupción. Ya hicieron acusaciones, recuperaron dinero, están con varias investigaciones en curso, hicieron allanamientos, detenciones. En términos de pedidos de colaboración, también han hecho un buen trabajo. Son 250 pedidos de cooperación que hizo el Perú a Brasil. Luego le sigue Suiza, con 123 pedidos de cooperación judicial.

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