Succession "All the Bells Say"
2021
HBO Max
Director:
Mark Mylod
Actores:
Nicholas Braun, Jeremy Strong, Kieran Culkin, Sarah Snook, Matthew Macfadyen
Género:
Drama, Comedia
Duración:
Clasificación:
+14
Los hermanos Roy: Roman (Kieran Culkin), Kendall (Jeremy Strong) y Shiv (Sarah Snook), enfrentados por el poder a su padre Logan (Brian Cox) en un momento crítico de "Succession". (Foto: HBO)
Los hermanos Roy: Roman (Kieran Culkin), Kendall (Jeremy Strong) y Shiv (Sarah Snook), enfrentados por el poder a su padre Logan (Brian Cox) en un momento crítico de "Succession". (Foto: HBO)

Después de nueve capítulos, llegó al final de su tercera temporada con opiniones encontradas de sus seguidores. Por un lado están quienes creen ver una serie exhausta, que empezó a repetir ideas, con un guion yendo en círculos. Por el otro –y aquí se ubica quien escribe–, están los que la encuentran en su plenitud a nivel argumental, actoral e incluso estética (su fotografía ha dado un salto de calidad exponencial, aunque de eso no se ha hablado lo suficiente).

En todo caso, conviene tratar de entender los motivos de quienes la critican. Es cierto que de un tiempo a esta parte, la trama de “Succession” parece haber avanzado poco o nada. De hecho, podemos hacer el ejercicio de mirar las similitudes de este último episodio de la tercera temporada y el primero de la temporada 1: los hermanos Roy reunidos para encarar al patriarca de la familia, Logan, sobre el futuro de la empresa familiar, Waystar. Dos situaciones que son un calco, incluso por las dinámicas del espacio en que se desarrollan: el careo paterno-filial dentro de un cálido salón familiar que parece hecho para la camaradería, pero termina siendo un calabozo de tensiones.

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Otro detalle a observar es que este capítulo de cierre de temporada también repite la situación con la que finalizaba la primera entrega: el ‘background’ de una ostentosa boda, pomposamente celebrada en un castillo europeo. Escenario perfecto para que, detrás de las ceremonias, los brindis y los atuendos de gala, se vaya orquestando la maquinaria de intrigas y traiciones que sirven de preámbulo a la guerra sin cuartel.

Pero volvamos a la idea inicial. Resulta difícil pensar que estos ‘deja vu’ en “Succession” sean un error de guionistas principiantes o cansados. En todo caso, lucen más bien la calculada intencionalidad de un recurso narrativo que pretende ser asfixiante y perturbador. Entendámoslo de una buena vez: no estamos ante una serie que avance linealmente o a la manera aristotélica. Lo que “Succession” es, en efecto, y como dicen algunos de sus críticos, una ficción que va en círculos. Pero este no es un rasgo defectuoso, sino su principal virtud.

El patriarca de la familia, Logan Roy (Brian Cox), lució más ambicioso y severo que nunca en la tercera temporada de "Succession". (Foto: HBO)
El patriarca de la familia, Logan Roy (Brian Cox), lució más ambicioso y severo que nunca en la tercera temporada de "Succession". (Foto: HBO)

Analicémoslo aplicando una mirada panorámica a toda la serie: ¿en qué ha avanzado en estas tres temporadas y 29 capítulos? ¿Hubo algún cambio de poder radical? ¿Algún personaje cambió su configuración severamente? ¿Murió alguno de sus protagonistas significativos? La respuesta a todo ello es no. “Succession” no requiere de grandes sacudidas argumentales ni golpes de efecto ni muertes impactantes porque no es “Game of Thrones”. Así de simple.

En cambio, es una serie de momentos. De pequeños e inolvidables momentos. De puyas y risas, de intercambios ingeniosos y silencios angustiantes. Esta temporada, por ejemplo, nos regaló varias secuencias memorables: el discurso de Shiv , la vulnerabilidad de un Logan afectado en su lucidez por una infección urinaria, o el error de Roman al tiempo que se hundía en su propia vergüenza. Y ninguno de ellos necesariamente condujo a algún quiebre trascendental en la historia. Porque no era ese su propósito.

Hay otro momento bastante ilustrativo para entender las particularidades en la esencia ficcional de “Succession”: la escena final del episodio 8, en la que se observa a Kendall inconsciente, flotando en una piscina. inmediatamente disparó la discusión sobre si Kendall sobreviviría o moriría ante tal situación. Un debate que resultó estéril, valgan verdades. Porque “Succession” no es una serie que se caracterice por ‘cliffhangers’ como ese. Y el inicio del siguiente episodio lo confirmó: Kendall seguía vivo. No coleando, y más bien hecho pedazos, pero seguía vivo.

Matthew Macfadyen en el papel de Tom Wambgans, acaso el personaje más logrado e inquietante de la última temporada de "Succession". El capítulo final así lo confirma. (Foto: HBO)
Matthew Macfadyen en el papel de Tom Wambgans, acaso el personaje más logrado e inquietante de la última temporada de "Succession". El capítulo final así lo confirma. (Foto: HBO)

Es así como esta temporada ha ido avanzando (o habría que decir girando) y este último episodio fue otro de sus puntos altos. Es interesante la aparición de Alexander Skarsgård en el papel del extravagante magnate de la tecnología Lukas Matsson, que vuelve a llevar a la serie hacia un dilema de su inicio (otro regreso al origen): aferrarse al modelo de negocio tradicional o incursionar hacia los nuevos medios sostenidos fundamentalmente en Internet.

Pero más atractivo aún es que “Succession” encauce su corriente dramática desde esas negociaciones corporativas hasta el núcleo mismo familiar: el golpe que planean dar los hermanos Kendall, Shiv y Roman (ellos son también un símbolo de las idas y venidas de la serie, acercándose y repeliéndose cada tanto) termina siendo devuelto con más fuerza por su padre, un Logan más ambicioso y cruel que nunca. Y allí Brian Cox estuvo notable en su vehemencia, Jeremy Strong volvió mostrar el lado más vulnerable de su personaje quebrado, y Sarah Snook y Kieran Culkin confirmaron una gran solvencia interpretativa en los muchos altibajos emocionales que les tocó padecer.

Por último, para los que exigían sorpresas o sobresaltos, también hubo una dosis adecuada: la aparición final de Tom Wambsgans (extraordinario Matthew Macfadyen, a mi gusto el mejor actor de esta temporada) redondeando la que aparenta ser la traición más silenciosa y taimada de toda la serie. Una escena, además, perfectamente encuadrada a través de una puerta abierta, como en el recordado cierre de “El Padrino”, una película a la que “Succession” tanto le debe. Una puerta que divide simbólicamente a quienes quedan dentro y quienes quedan fuera de este juego de poder, y que seguiremos de cerca en su ya confirmada cuarta temporada.

Referencia y homenaje. Arriba: escena final de "El Padrino". Abajo: escena de cierre de la temporada 3 de "Succession".
Referencia y homenaje. Arriba: escena final de "El Padrino". Abajo: escena de cierre de la temporada 3 de "Succession".

El dato

Todos los episodios de “Succession” pueden verse en la plataforma HBO Max.

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