"La curiosidad ufológica del doctor Choy se fue expandiendo a otros rubros de lo inexplicable", cuenta el autor de la columna.
"La curiosidad ufológica del doctor Choy se fue expandiendo a otros rubros de lo inexplicable", cuenta el autor de la columna.
Jaime Bedoya

El nuestro es un país en el que el misterio y lo inexplicable son parte de la normalidad y del dilema de vivir entre enigmas. Desde las proezas arqueológicas atribuidas a orígenes mágicos hasta el comportamiento moral de nuestros más altos dirigentes, todo es una incógnita pendiente de una explicación lógica.