Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

TIERRA PROMETIDA. Agricultores de la comunidad de Patalá, en Huancayo. Ellos producen cuatro variedades de papas nativas, a más de 4 mil metros de altura. (Foto: Omar Lucas)
TIERRA PROMETIDA. Agricultores de la comunidad de Patalá, en Huancayo. Ellos producen cuatro variedades de papas nativas, a más de 4 mil metros de altura. (Foto: Omar Lucas)
/ SOMOS > OMAR LUCAS
Por Jorge Chávez Noriega

A una hora y media de Huancayo, en la comunidad de Patalá, el aire se respira helado por esta época del año y el sol no solo quema, también golpea. Para alguien que llega del llano, los 4.100 metros de altitud se sienten como si el cielo, azul y brillante, intentara aplastarnos la cabeza. Las condiciones climáticas ponen a prueba la resistencia de cualquier forastero, pero no la de los agricultores que viven en esta zona del país, en un paisaje compuesto por colinas amarillas y áridos campos. Ellos han encontrado aquí el escenario idóneo para sembrar cuatro variedades distintas de papas nativas (wenccos, cceccorani, huayro macho y sumac soncco), y han llegado a cosechar casi 300 toneladas el último año, junto con otras 24 comunidades, que fueron adquiridas por Inka Crops, empresa especializada en la producción de snacks de exportación.