La Lima que nos merecemos: estos son los colectivos juveniles que trabajan por una ciudad mejor
Ellos llegan a donde los alcaldes no pueden, no quieren o no les interesa llegar. No se conforman con soñar, sino que se han organizado para emprender cambios, con decisión y por amor a su ciudad.
En el 2016 se dijeron: ¿y qué tal si desarrollamos la galería de arte más grande de la ciudad? Seis años y una pandemia después, su obra callejera es tan extensa que recorrerla en auto, desde estación Caja de Agua hasta estación Bayóvar, demora unos 30 minutos. Kilómetros de arte desenfadado, icónico e iconoclasta. Y todo porque los chicos del colectivo PopulArt cayeron en cuenta de que San Juan de Lurigancho carecía de centros culturales y espacios dedicados a las artes plásticas y urbanas.
Hoy, no hay pilar del metro de Lima que no se sienta la pared de una galería de arte. En el 2021, las redes sociales viralizaron uno de estos murales. Se trataba del famoso beso de Klimt, pero en versión nacional: una pareja de peruanos abrigados no con una opulenta manta dorada, sino con una frazada tigre. Stef Madueño, la autora, saltó a la fama y repitió el éxito con la parodia de una ronda de Matisse. Ahora hay gente que va a ver en directo una obra que ya está en la historia del arte de esta parte de Lima.
Los chicos de PopulArt siguen en el trabajo ad honorem de darle a su distrito muchos más kilómetros de orgullo. Están al 75 por ciento. Cuando acaben, serán 700 murales que harán de SJL el lugar ineludible cuando se hable de arte urbano.
El historiador Marco Antonio Capristán creció en el Rímac, muy cerca de la Alameda de los Descalzos y la iglesia de San Lázaro. Donde pusiera la mirada saltaba la historia. Sin embargo, muy pocos conocían los hechos de esa ciudad virreinal. ¿Cómo conservarla y evitar su destrucción, si se ignoraba su importancia?
El historiador Marco Capristán desarrolla recorridos temáticos por Lima antigua a fin de generar conciencia en la ciudadanía. Él no hace turismo, sino historia que se puede tocar y experimentar en carne propia. (Foto: Luis Miranda)
“A los 15 años, a través de la página escolar de El Comercio, en los años 80, empezó mi labor de difusión; luego a través de la sección “Pinceladas limeñas”, que el Diario publicaba en los años 90″. En 1988 realizó el primer circuito dirigido a escolares, pero desde hace nueve años y cada fin de semana, viene armando recorridos temáticos, muchos de ellos gratuitos, basados en sus investigaciones, que exploran desde los lugares donde ocurrieron importantes batallas y actos heroicos, hasta rincones de la ciudad tocados por tragedias e historias de sangre.
Una de las rutas más interesantes recorre los lugares citados en las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma. “Solo si conocemos el pasado tendremos conciencia de la necesidad de conservar y cuidar nuestro patrimonio. Y ahí está nuestro trabajo”.
Ellos no podían quedarse con los brazos cruzados ante el acelerado deterioro de varias casonas y monumentos de Lima y Callao. Se hacen llamar Cultura Intacta y están empecinados en recuperar y revalorar el gran legado histórico que nos ha formado como peruanos. Y lo hacen de manera voluntaria.
Cultura Intacta empezó como un grupo de voluntarios interesados en la recuperación del patrimonio en riesgo. Actualmente realizan mantenimiento a la hermosa fachada Republicana de estilo Neocolonial de la casona Cossi. (Foto: Luis Miranda)
Son 60 jóvenes arquitectos, restauradores, arqueólogos e historiadores inspirados en legar nuestro patrimonio a futuras generaciones. “Desde su creación en el 2020, hemos participado en diversas actividades de recuperación del patrimonio, como en el Hospital Real de San Andrés y el edificio Gildemeister, entre otras casonas del Centro Histórico de Lima, en apoyo a Prolima, para la ejecución del Plan Maestro del Centro Histórico”, señala Helen Durán, joven directora de una agrupación que desde el año pasado ya es una ONG.
Actualmente realizan trabajos en la Casa Cossío y desarrollan proyectos como Callao & Color (recuperación de fachadas de casonas históricas a través de su paleta de colores original, en conjunto con la Dirección Desconcentrada de Cultura y el Ministerio de Cultura) y Quinta 22 (capacitación histórica y de mantenimiento a los vecinos de 22 quintas históricas, en conjunto con Prolima).
LOS ‘CHAMOS’ QUERIDOS
Suelen cerrar calles enteras con sus toldos y camiones. Llevan atención médica de todo tipo y asesoría legal a los barrios donde más se necesite una mano amiga o una ayuda profesional. Son venezolanos que quieren devolverle a la ciudad que hicieron su hogar un poco de ayuda humanitaria.
El domingo 25, los médicos venezolanos realizaron el Comuna Fest número 35, esta vez en Gamarra. Ellos brindan atención médica y asesoría jurídica gratuita a quien lo necesite. (Foto: Luis Miranda)
Un domingo pueden estar en Gamarra y otro en Comas. Realizan desde pruebas covid hasta trabajos dentales y podología. Se llaman Comuna Fest y están organizados por la Unión Venezolana en Perú. “Es un privilegio estar colegiado en este país, poder trabajar como médico. Y esta es una manera de demostrar que los buenos venezolanos somos la mayoría. Pronto estaremos en provincias”, señala el médico Joseph Guevara, quien vino por tierra al Perú y se ofreció como voluntario para la primera prueba de la vacuna Sinopharm.
RAÍCES SAGRADAS
Cuando por accidente se halló la Dama del Sauce, en el barrio del mismo nombre, en San Juan de Lurigancho, el descubrimiento arqueológico se convirtió en un símbolo. La momia, que tenía origen cusqueño, pero presentaba características culturales de un habitante de la costa, es hoy un personaje principal en los talleres para niños que realiza el Instituto Cultural Ruricancho, presidido por el arqueólogo Julio Abanto Llaque y formado por antropólogos, arqueólogos y docentes, que trabajan desde 1988 en la preservación de diversos testimonios culturales.
Wilmer Mejía Carrión, antropólogo e integrante del instituto Cultural Ruricancho, imparte una clase en la biblioteca comunal Santa Rosa de El Sauce, al lado de una imagen reconstruida de una mujer de la época inca hallada en el barrio. El colectivo ha desarrollado invaluables proyectos, como la creación de la reserva arqueológica de Canto Grande. (Foto: Luis Miranda)
La Dama era una joven tejedora que fue enterrada con sus preciosos trabajos. Los vecinos se han sentido tan motivados por el hallazgo que, a pesar que de la huaca de la zona no queda nada, protegen el espacio demarcado porque en el subsuelo yacen otras historias dignas de conocerse. La Dama es para ellos la vecina más ilustre.
PAISAJES EDUCATIVOS
Se trata de un grupo de jóvenes arquitectos que buscan ganar espacios para favorecer la vida en común en armonía con la naturaleza. Todo empezó con un curso universitario. Luego obtuvieron un fondo de la organización coreana Ambientes Saludables y hoy ya han desarrollado bio huertos y parques junto a escuelas y en cooperación con el vecindario, en lugares como San Martín de Porres y Villa El Salvador. En la foto parte del equipo durante la renovación del parque Príncipe de Asturias en VES.//
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Con iniciativas ciudadanas que van desde restauración y ayuda a la comunidad, decenas de grupos juveniles entregan su labor con un objetivo único: mejorar la capital poco a poco. Renato Cisneros comparte una reflexión al respecto.