PLAYGO: la historia del juguete símbolo de los 80 contada por el peruano que le rinde culto. FOTO: Marcos Chumpitaz.
PLAYGO: la historia del juguete símbolo de los 80 contada por el peruano que le rinde culto. FOTO: Marcos Chumpitaz.
Miguel Villegas

De todos los juguetes que Basa (1) pensó para los niños que crecimos en los 80 -pienso en el Chichobello, Patty la Patinadora o el Don Rascaplaya-, ninguno daba tantos superpoderes como el PLAYGO, un juego educativo de pequeñas piezas de plástico azul, rojo y amarillo que permitía, una mañana, ser el ingeniero constructor de una estación espacial. Al otro día, un mecánico que diseñaba autos Fórmula 1. Al otro, un pirata español a bordo de su carabela de 300 ladrillitos. A finales de los 80, cuando los billetes perdían su valor en horas y solo servían para jugar monopolio, PLAYGO, el primo peruano del poderoso gran danés LEGO, inició una colección de cajas y baldes para armar que hoy, casi 40 años después, se ha convertido en una joya de la realeza. Se buscan como el pie de la Cenicienta.