En China, los hospitales están llenos de pacientes y cada vez llegan más infectados. (Foto: STR / AFP)
En China, los hospitales están llenos de pacientes y cada vez llegan más infectados. (Foto: STR / AFP)
Redacción EC

La epidemia causada por el en China ha revelado el drama que viven muchas personas afectadas por la enfermedad, que ya ha causado más de 2 mil muertes y más de 74 mil infectados desde diciembre.

A la habitual censura de las opiniones por parte del gobierno chino, se suma la escasez de mascarillas y demás implementos para protegerse del virus, además de camas en los hospitales en las ciudades en cuarentena.

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Según contó a la BBC Wenjun Wang, una ama de casa de 34 años, toda su familia se encuentra enferma y están en su casa debido a la falta de espacio en los centros de atención. Cada uno está en diferente fase de la enfermedad.

“Mi papá tiene fiebre alta. Ayer, su temperatura fue de 39,3 ºC. Tose constantemente y tiene problemas para respirar. Le conseguimos una máquina de oxígeno y ahora depende de ella las 24 horas del día”, le dijo a la BBC.

“Mi tío estaba muy enfermo entonces, con síntomas respiratorios severos y había empezado a perder la conciencia”, relata. Finalmente murió.

No todos los afectados logran obtener una cama en un hospital. (Foto: STR / AFP)
No todos los afectados logran obtener una cama en un hospital. (Foto: STR / AFP)

“Lo que le pasó a mi tío le podría pasar a mi padre. Entonces preferimos morirnos en casa”.

Si bien la mortalidad del virus ronda el 2%, muchos casos se agravan debido a la falta de atención y al desabastecimiento de implementos médicos. Incluso si se está en un hospital, no hay seguridad de tener acceso a la atención más oportuna.

El director de un hospital de la ciudad china de Wuhan, epicentro del nuevo coronavirus, murió la semana pasada por el COVID-19, después de “fracasar todos los esfuerzos por salvarlo”, informó la cadena de televisión estatal CCTV.

La muerte de Liu fue inicialmente reportada por medios chinos y blogueros poco después de la medianoche del martes, pero la información fue más tarde eliminada y reemplazada con reportes de que los médicos todavía estaban tratando de salvarlo.

La muerte de Liu trajo a la memoria el fallecimiento de un oftalmólogo de Wuhan, Li Wenliang, un médico que había alertado a las autoridades al comienzo de la epidemia, y que fue reprimido y amonestado por las autoridades.

En las red social china Weibo, el equivalente a Twitter, muchos usuarios lamentaron el fallecimiento de Liu y lo compararon con el de Li.

En ambos casos, sus muertes fueron reportadas inicialmente en los medios de comunicación estatales -posteriormente eliminadas- y sus muertes negadas, antes de ser finalmente confirmadas.

Muchos médicos en Wuhan tratan a los pacientes sin mascarillas o trajes de protección adecuados o han usado varias veces el mismo equipo, cuando deben cambiarlo con regularidad.

Técnicos de laboratorio analizando muestras de virus en un laboratorio en Hengyang, en la provincia central china de Henan. (AFP).
Técnicos de laboratorio analizando muestras de virus en un laboratorio en Hengyang, en la provincia central china de Henan. (AFP).

“A los [médicos] que tenemos fiebre nos ponen en cuarentena. Pero no somos suficientes trabajando. Por eso, si al cabo de siete días no tienes fiebre, el hospital te presiona para que vuelvas a trabajar”, explicó un médico de manera anónima a la AFP.

El panorama fuera de China

Los casos fuera de China representan menos del 1% de las muertes. Es el caso de un turista chino de 80 años, hospitalizado en Francia desde finales de enero, quien falleció por el coronavirus, convirtiéndose en la primera víctima de la epidemia de COVID-19 fuera de Asia.

El estado de este paciente, que llegó a Francia el 23 de enero y estuvo en reanimación más de dos semanas en París con una grave infección pulmonar, “se degradó rápidamente y estaba desde hace días en estado crítico”.

También están los casos de personas que han superado la enfermedad, como el hombre de negocios británico que contrajo el coronavirus en Singapur y lo transmitió a una decena de personas, calificado como “superpropagador”. Este fue anunciado como “totalmente curado”.

“En cuanto supe que había estado expuesto a un caso confirmado de coronavirus me puse en contacto con mi médico” y las autoridades sanitarias británicas, aseguró.

“Se me aconsejó ir a una habitación aislada del hospital, a pesar de la ausencia de síntomas, y luego permanecer aislado en casa”.

Después, “cuando se confirmó el diagnóstico, me enviaron a una unidad de aislamiento en el hospital, donde todavía estoy, y, como precaución, también se aconsejó a mi familia que permaneciera en aislamiento”, agregó.

"Cada día se nos está haciendo más difícil el aislamiento”

Al igual que un grupo de estudiantes peruanos que pidió ser repatriado, argentinos residentes en la provincia china de Hubei pidieron a las autoridades ser evacuados a través de mensajes de video y textos difundidos en las redes sociales.

Diariamente a los pasajeros se les toma la temperatura como medida preventiva contra el coronavirus COVID-19. (AFP).
Diariamente a los pasajeros se les toma la temperatura como medida preventiva contra el coronavirus COVID-19. (AFP).

“Hace 23 días que vivo en una habitación. Cada día se nos está haciendo más difícil el aislamiento”, dijo Karen Gómez, estudiante hospedada en una universidad china en declaraciones a radio La Red.

En la nota los residentes aclararon expresaron su “admiración por el gran esfuerzo que está realizando el pueblo chino y su gobierno para contener el brote”, pero advirtieron “la delicada y extrema situación” que están atravesando. En ello coincidieron con un grupo de peruanos, quienes aseguraron a El Comercio que prefieren seguir en China.

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