Este tipo de móviles ofrecen una protección especial para no malograrse en caso de tener contacto con agua. (Foto: Pixabay)
Este tipo de móviles ofrecen una protección especial para no malograrse en caso de tener contacto con agua. (Foto: Pixabay)
Redacción EC

Estar en la playa o cerca de una piscina puede resultar peligroso para los teléfonos móviles: altas temperaturas, estar expuestos al sol, salpicaduras, la marea traicionera o incluso ingresar al agua sin recordar que el celular está en el bolsillo. Por ello, existen terminales resistentes hasta cierto punto al agua, los cuales en su mayoría pertenecen a la gama alta.

La resistencia al agua es una de las características de lujo que tienen algunos modelos de celulares de alta gama. Sin embargo, también existen algunos gama media y baja con certificación IP68. No tendrán el mejor panel ni procesador, pero garantizan una buena experiencia de usuario.




¿Qué es el IP 68?

Para conocer la resistencia al agua y el polvo de un móvil o wearable se utiliza la certificación IP

IP son las iniciales de "Ingress Protection", que significa, protección contra el ingreso de objetos que invadan el contenedor del equipo.

► El valor del primer número describe el nivel de protección ante el polvo.

►El valor del segundo dígito describe el nivel de protección contra el agua.

►Cuanto mayor sea el número en ambos casos, más protección ofrecerá el dispositivo. 

Para certificar el nivel de defensa de cada terminal, la norma establece que debe cumplir una serie de condiciones detallas a continuación:

►Resistencia al polvo

IP0X: sin protección
IP1X: protección contra objetos sólidos no mayores 50 mm de diámetro.
IP2X: protección contra objetos sólidos no mayores de 12,5 mm de diámetro.
IP3X: protección contra objetos sólidos no mayores de 2,5 mm de diámetro.
IP4X: protección contra objetos sólidos no mayores de 1 mm de diámetro.
IP5X: protección contra el polvo que puede dañar el equipo
IP6X: protección completa contra el polvo.

►Resistencia al agua

IPX0: sin protección.
IPX1: protegido contra la condensación.
IPX2: protegido contra gotas cuando está inclinado hasta 15 grados con respecto a su posición normal.
IPX3: protegido contra el agua rociada (salpicaduras de 60 grados).
IPX4: protegido contra las salpicaduras de agua de todos los tamaños.
IPX5: protegido contra chorros de agua en todas las direcciones.
IPX6: protegido contra chorros de agua y las olas.
IPX7: protegido contra los efectos de la inmersión temporal.
IPX8: protegido contra inmersión, especificada por el fabricante, típicamente hasta los 3 metros.

Si un móvil cuenta con la certificación IP68 significa que puede ser inmerso al agua a profundidades de hasta un metro por 30 minutos como máximo. Para contar con esta certificación, el fabricante debe suministrar la profundidad exacta y la duración de tiempo que un terminal puede ser expuesto al agua.

¿Puedo sumergir mi móvil a cualquier tipo de agua?

Algunos fabricantes desarrollan teléfonos con resistencia al agua, pero no es lo mismo el agua dulce, de mar o incluso la de una piscina con cloro. 

El mar y los océanos tienen agua salada y precisamente la sal daña los componentes electrónicos por su corrosión y gran conductividad. Es decir, un teléfono resistente al agua puede ser sumergido en la playa, salir y seguir funcionando, ¿pero, qué sucede con los conectores a la vista? Si hubiera, la sal podría haber entrado en ellos y dañarlos. Para eso, la única solución está en limpiarlos con alcohol isopropílico y secarlo.

En el caso de las piscinas, estas tienen cloro para eliminar bacterias, el cual es un agente oxidante con potencial para desmembrar el circuito eléctrico cuando está en altas concentraciones. Si lo sumergiste, lava tu teléfono agua dulce.

Las certificaciones IP67 o IP 68 sirven en realidad para evitar accidentes, no para el uso acuático. Siempre es recomendable leer los manuales de los fabricantes para saber hasta dónde llegan sus dispositivos.

Si quieres hacer fotos bajo el agua, lo idóneo es con una funda sumergible.