Ricky Gervais (derecha) interpreta a un malhumorado periodista que atraviesa el luto por la muerte de su esposa. (Netflix)
Ricky Gervais (derecha) interpreta a un malhumorado periodista que atraviesa el luto por la muerte de su esposa. (Netflix)
Juan Carlos Fangacio Arakaki

Los de memoria corta seguramente recordarán a por su contundente discurso durante la más reciente gala de los Globos de Oro, en enero pasado. Con actitud desafiante y marcado acento británico, el actor y comediante arremetió contra medio Hollywood y no dejó a casi nadie en pie. Se burló de Harvey Weinstein y las acusaciones en su contra por violencia sexual, a Leonardo DiCaprio le enrostró su gusto por las chicas menores de 25 años, y a Joe Pesci le dijo Baby Yoda. “Este ha sido un gran año para las películas de pedófilos: ‘Surviving R Kelly’, ‘Living Neverland’… y ‘Los dos papas’”, se animó a ironizar frente a una audiencia que se dividía entre la risa desatada y la incómoda.

Pero la fama de Gervais como rey del humor negro más despiadado viene de mucho más atrás, aunque no siempre estuvo ligado a la comedia. De hecho, estudió filosofía en la University College of London y sus primeros intereses se decantaban por la música. Fue manager de la banda de brit pop Suede antes de que alcanzara renombre y hasta tuvo su propia agrupación: Seona Dancing, dúo de new wave ochentero y melenas engominadas que, valgan verdades, sonaba bastante bien pero cuyo máximo logro fue convertirse en un hit en la lejana Filipinas. En su natal Inglaterra la competencia era demasiado dura para destacar.

Tras decantarse por la conducción de programas de radio (de hecho, Gervais fue un pionero en el formato podcast), tuvo su primera aparición triunfal en televisión con el show “Comedy Lab”. En particular con un episodio de 1998 titulado “Golden Years”, como un hombre de negocios obsesionado con David Bowie (su melomanía aflora cada cierto tiempo). El divertido ‘sketch’ no es solo es destacable por sí mismo, sino que exhibe varios de los elementos que, años más tarde, Gervais desarrollaría en el programa que lo lanzó definitivamente al estrellato: la versión británica (y original) de “The Office” (2001), que con apenas 14 episodios dio origen a una de las franquicias televisivas más adaptadas en el mundo.

Para esas alturas, Gervais ya era una influyente figura de la TV y uno de los exponentes del ‘stand-up comedy’ más destacados del mundo. A la par su humor se hacía cada vez más lacerante.

¿DE QUÉ TE RÍES?

Es ateo, no tiene hijos, y su única pareja desde 1982 ha sido la productora Jane Fallon. Gervais, además, es reconocido como un férreo defensor de causas sociales como el apoyo a la comunidad LGTB o la protección de los derechos animales. Pese a esto, ha sabido cómo burlarse de todo ello y más. En “Out of England”, espectáculo que se puede encontrar subtitulado en You Tube, se permite reírse de los enfermos de cáncer y sida, de la esclavitud, de las religiones. Detesta la corrección política, la socava cada vez que puede. Y no habría de encontrarse contradicción alguna en eso. Allá los que resultan con la susceptibilidad herida por culpa de su humor.

Un poco de esa mezcla entre la conciencia social y la sátira que la revuelve puede verse en “After Life”, la serie de Netflix que el próximo 24 de abril estrenará segunda temporada. Es una producción de capítulos cortos, en el que Gervais interpreta a un hombre amargado y con instintos suicidas a raíz de la muerte de su esposa.

“After Life” es una ficción que aborda con sensibilidad temas como el duelo y la salud mental. Pero que, sin embargo, no le rehúye a la sorna para hurgar más en sus complejidades. En el hombre que no soporta más su trabajo en un periódico de pueblo chico, que extraña a horrores a su mujer, y que solo se aferra a la vida porque si no quién le da de comer a su perra, en ese hombre angustiado hay un espíritu que no sabe si reír, maldecir o llorar. Es un personaje que se ajusta bien a Gervais, porque es lo que mejor ha sabido hacer en toda su carrera. Y a nosotros nos deja también con una mueca dubitativa en el rostro.


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¿Qué es la covid-19?

La covid-19 es la enfermedad infecciosa que fue descubierta en Wuhan (China) en diciembre de 2019, a raíz del brote del virus que empezó a acabar con la vida de gran cantidad de personas.

El Comité Internacional de Taxonomía de Virus designó el nombre de este nuevo coronavirus como SARS-CoV-2.

¿Cuáles son los síntomas del nuevo coronavirus?

Entre los síntomas más comunes del covid-19 están: fiebre, cansancio y tos seca, aunque en algunos pacientes se ha detectado dolor corporal, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta y diarrea. Estos malestares pueden ser leves o presentarse de forma gradual; sin embargo, existen casos en los que la gente se infecta, pero no desarrolla ningún síntoma, precisó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, la entidad dio a conocer que el 80 % de personas que adquieren la enfermedad se recupera sin llevar un tratamiento especial, 1 de cada 6 casos desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar, la gente mayor y quienes padecen afecciones médicas subyacentes (hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes) tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave y que solo el 2 % de los que contrajeron el virus murieron.

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