Eduardo Lavado G.

Todo comenzó aquí. El primer hotel, el primer casino, los primeros restaurantes. Antes del lujurioso Strip donde hoy se asientan el MGM, el Caesars Palace o The Venetian, el espíritu de empezó a gestarse en esta zona del desierto de .

La historia marca que la primera piedra se puso en 1901, pero fue a mediados de ese siglo cuando los casinos en Fremont Street empezaron a congregar a los amantes de las apuestas, los conciertos, los excesos y toda clase de actividad que le mereció el título de la Ciudad del Pecado.



A finales del siglo XX, la atención del mundo se desplazó unos kilómetros más allá, al hoy emblemático Strip, donde se elevaron del suelo los monumentales edificios, los espectáculos con efectos especiales, los restaurantes de chefs mediáticos y los anuncios llenos de pantallas leds. 

El Downtown quedó descuidado, menospreciado, pero en su interior latía aún la esencia de Las Vegas. Hoy, gracias a la inversión privada que le inyectó US$350 millones, ha recuperado su prestancia y ha vuelto a capturar la atención de los viajeros, al punto que en los últimos tres años presenta un crecimiento de 10% anual en lo que respecta a llegada de turistas.

De vuelta al origen

(Foto: Shutterstock)
(Foto: Shutterstock)

Downtown Las Vegas se convierte en una alternativa ideal de alojamiento para quienes no quieren quedarse en hoteles con hordas de viajeros, sino que prefieren noches relajadas pero igual de divertidas y lugares que no los obliguen a pagar elevadas tarifas de parqueo. Hospedajes clásicos como El Cortez y el Golden Nugget han sido convenientemente renovados, pero a la vez existen moteles con todo el espíritu vintage como el Fergusons, que ofrece la posibilidad de sentir que estamos dentro de una road movie y gozar de una muy buena propuesta gastronómica.

Ineludible también es el Container Park, un centro comercial hecho a partir de más de 40 contenedores marítimos con tiendas y bares coronados por una gigantesca escultura de una mantis religiosa.

Pero el eje de todo es Fremont Street, la calle peatonal cuyas cinco cuadras discurren bajo una cúpula de vidrio y neón que puede ser apreciada en todo su esplendor desde un lugar privilegiado: Slotzilla Zipline. Una espectacular tirolesa de dos niveles de riesgo: sentados o echados. Todo dependerá del grado de adrenalina que quieras experimentar. Anímate a redescubrir el lado original de Las Vegas

Guía del viajero

¿Cómo llegar?

Desde Lima no hay vuelos directos. La opción más usual hace escala en Los Ángeles y es operada por LATAM y American. Los precios van desde US$750. Otra opción es bajarse en LA y alquilar un auto, lo que te permitirá disfrutar del desierto de Nevada y recorrer los atractivos de Downtown.

¿Qué comer?

Oak & Ivy presenta cocteles y piqueos para pasar una buena tarde en el Container Park. Fiddlestick es una cafetería vintage ideal para ir con los más pequeños. Y para los amantes de la noche, Atomic Liquors exhibe el estilo clásico de las barras de los años dorados. Infaltable al menos un shot aquí.