Estudiando y trabajando en España

Después de pasar la experiencia de viajar a los 19 años a Estados Unidos con un ‘supuesto contrato de trabajo’ (porque cuando fui a la dirección me indicaron que no me necesitaban) y después de dormir tres noches en una estación de tren a 10 grados bajo cero, regresé a mi país porque mi visa ya se vencía y la ola migratoria en ese entonces (2002) iba a ser detenida a la fuerza. Hoy, a los 27 años y tras dejar atrás un trabajo muy bueno, he vuelto a salir del Perú, esta vez a España, con la intención de seguir estudiando. Estos meses han sido muy duros, tal vez más duros que los que pasé en Estados Unidos, tanto que, para que se den una idea, viví en una casa infestada de cucarachas y con solo 50 euros en el bolsillo. Decidí venir porque me aceptó la universidad y si no lo hacía ahora que soy soltero, no lo iba a hacer nunca. En España viví en una casa de la tía de un amigo que conseguí en el Perú, una señora muy especial que me llamaba todos los días para preguntarme si ya había conseguido cuarto o trabajo para irme de su casa, ya que vivía en un pequeño departamento – deposito que tenia muy lejos de la ciudad.
Seguí en esa casa sin otra alternativa que matar todos los días muchas cucarachas y recibir las quejas de la señora que hasta en una oportunidad me cortó la llave del agua. Al final, gracias a Dios conseguí una habitación a cambio de ser ayudante– recepcionista en una pequeña oficina. Tengo muchos amigos que estuvieron en Europa y que me indicaron que como estudiante no puedes trabajar, y es cierto, como estudiante no se puede ‘oficialmente’, sin embargo, no me decían la realidad de las cosas. Eso me duele mucho de mis compatriotas y amigos. Todos me decían que no se podía, pero yo me rompía la cabeza y me preguntaba ¿cómo hacen otros estudiantes para sobrevivir? No me rendí y me dije que si el mismo Zapatero (presidente de España) no prohibía trabajar, iba a seguir preguntado.
Amigos inmigrantes o amigos que piensan serlo, nunca dejen que nadie les frustre su sueño, nunca dejen que nadie les diga que no, todo se puede es esta vida, pero siempre busquen lo legal, sobre todo en estos países. Que nadie les cierre las puertas de sus sueños. Y es precisamente dejando abierta la puerta de mis sueños que me enteré que los estudiantes latinos sí pueden trabajar, pero como practicantes o becarios a los que les pagan poco, pero les pagan.
Hoy sigo sufriendo pues tengo lejos a mi familia, pero estoy saliendo adelante. Tengo 2 trabajos y sigo una maestría por las noches. Me sacrifico, pero todo sea para mandarle algo de dinero a mi familia y para salir adelante como profesional. Antes de terminar quiero darles un consejo: no dejen que nadie les diga que no, averigüen antes de viajar, infórmense y no cometan los mismo errores que mucho cometimos al venir con poco dinero y a la nada, sin que nadie nos espere. Los peruanos sufrimos pero somos muy trabajadores y siempre triunfamos.
Roy Zenteno Bouroncle, España
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