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Agencia AP
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En el fútbol de élite, las cábalas siguen teniendo un lugar especial. España, flamante campeona del Mundial 2026, también tuvo la suya. Tras la victoria por 1-0 sobre Argentina en la final, salió a la luz el curioso ritual que Joan Capdevila, integrante de la selección española campeona en Sudáfrica 2010, le transmitió a Marc Cucurella. Una sencilla moneda enterrada terminó convirtiéndose en una de las historias más llamativas detrás de la conquista de la segunda estrella.
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Todo comenzó días antes de la final. Capdevila compartió con Cucurella una tradición que él mismo había llevado a cabo durante el Mundial de 2010: enterrar una moneda en el estadio donde se disputaría el partido decisivo. El exlateral izquierdo le explicó que aquella cábala había acompañado a la generación que levantó por primera vez la Copa del Mundo y le propuso repetirla en el MetLife Stadium, escenario de la final frente a Argentina.
Cucurella aceptó el desafío y cumplió el ritual con absoluta discreción. El defensor del Chelsea enterró la moneda sin que el resto del mundo lo supiera y recién después de la consagración la historia comenzó a conocerse. La revelación despertó una ola de comentarios en España, donde muchos aficionados celebraron la continuidad de una tradición que, al menos para los supersticiosos, volvió a dar resultado dieciséis años después del título conseguido en Sudáfrica.
Aunque el verdadero secreto del éxito español estuvo en el funcionamiento colectivo y el trabajo del equipo dirigido por Luis de la Fuente, la anécdota aportó un toque de misticismo a la campaña. Las supersticiones forman parte del ADN del fútbol y esta no fue la excepción. Desde usar siempre las mismas medias hasta ingresar primero con un pie determinado al campo, los jugadores suelen aferrarse a pequeños rituales en busca de un impulso adicional.
Con la Copa del Mundo ya en las vitrinas de la Federación Española, la moneda enterrada por Cucurella pasó a formar parte del folclore de este Mundial 2026. Un gesto casi imperceptible que unió a dos generaciones de campeones: la de Capdevila en 2010 y la de Cucurella en 2026, demostrando que algunas tradiciones, por extrañas que parezcan, siguen vivas cuando se trata de perseguir la gloria.
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Periodista en Deporte Total de El Comercio desde 2018, el mismo año que Perú cumplió el sueño de volver a un Mundial. Siete años en el diario con coberturas de Eliminatorias, Copa América, Mundial, Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, en vivo y streaming.
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