Renzo Gómez Vega

Hasta antes del partido contra River Plate, a Aldair Rodríguez solo se le acusaba de ser un delantero sin gol. Un pecado futbolístico, pero venial ante la justicia de los hombres. Desde anoche, exactamente desde el minuto 86, a Marco Aldair Rodríguez Iraola se le está tratando como a un criminal.

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Sometido a la Santa Inquisición de las redes sociales, al impetuoso atacante de Alianza Lima se le culpa de haber quebrado al paraguayo Robert Rojas, lateral derecho de los ‘millonarios’. Una lesión de tibia y peroné ha sido el diagnóstico de los médicos. Una de las más temidas por los futbolistas profesionales. Capaz de excluirlos de las canchas por medio año o una temporada entera.

El argentino Miguel ‘Tití Fernández, reportero de campo de la prehistoria del cable, ha sugerido, con vehemencia, un castigo: que la Conmebol suspenda a Aldair durante todo el tiempo que a Rojas le cueste recuperarse. ‘Tití’ está convencido de que a eso se le llama justicia. A otros periodistas no les basta y exigen una sanción más extrema: que no vuelva a pisar una cancha en su vida.

Aldair Rodríguez ingresó a los 72 minutos por Jairo Concha, como un intento desesperado de Carlos Bustos por buscar el empate. River Plate ganaba con lo justo. Un gol de Matías Suárez a los 65′ que puso en evidencia la lentitud de una defensa blanquiazul que hasta entonces había disimulado sus carencias, agrupando gente al fondo. Pase en callejón de Julián Álvarez a las espaldas de Míguez y Ballón, que apenas pudieron girar sus cuerpos, y Ramos que se demoró una eternidad para llegar a la cobertura.

Hernán Barcos jugó con mucha incomodidad. Su veteranía le pesó en este encuentro. | Foto: EFE.
Hernán Barcos jugó con mucha incomodidad. Su veteranía le pesó en este encuentro. | Foto: EFE.

En su retorno a la Copa Libertadores tras dos años, Alianza Lima solo había tenido una pirueta poco ortodoxa de Benavente en el primer tiempo y un cabezazo de Yordi Vílchez en el amanecer del segundo. Aldair Rodríguez había entrado para inyectarle ímpetu a una propuesta mezquina, que cuidaba el cero por sobre todas las cosas.

Dos minutos antes de ser tildado como ‘mala leche’ por la prensa argentina y los hinchas ‘millonarios’, Aldair estuvo a punto de ser el salvador del equipo, en un mano a mano con Armani. Controló con escasa pericia un pase largo de Yordi Vílchez, y casi cayéndose remató de zurda. El Nacional despertó entonces.

Fue en esos momentos de zozobra, con las revoluciones a mil, que Aldair Rodríguez pateó en dos ocasiones a Robert Rojas de espaldas. En la primera lo hizo caer, en una dividida habitual, y ya en el piso le dio arteramente en la pierna derecha. Rojas, a quien apodan el ‘sicario’, no se levantó más. En la televisión, ni Mariano Closs ni Diego Latorre catalogaron la patada como repudiable. Parecía una jugada vehemente. Una de tantas otras.

Wilmar Roldán, el árbitro del partido, pensó lo mismo, y le enseñó la amarilla. Fue recién cuando los médicos atendieron al ‘sicario’ y vio que tenía la pierna maltrecha y no paraba de llorar, que le mostró la tarjeta roja a Aldair Rodríguez. Luego Rojas salió en camilla, y Marcelo Gallardo le dijo un par de cosas mientras se lo llevaban. La escena dramática tenía todos los elementos. Ahora la multitud iría por el culpable.

Marcelo Gallardo consoló a Robert Rojas tras salir lesionado. (Foto: Agencias)
Marcelo Gallardo consoló a Robert Rojas tras salir lesionado. (Foto: Agencias)

Un culpable que si bien en un inicio no mostró remordimiento alguno, acabado el partido buscó a Robert Rojas en su hotel para pedirle disculpas. “Estoy arrepentido. En ningún momento tuve mala intención”, ha dicho Aldair. En Argentina aseguran que lo esperarán para darle su vuelto. Lo acusan de haberle arruinado la carrera a un colega.

Las preguntas flotan: ¿si Aldair Rodríguez fuera jugador de River Plate, Roldán le hubiera sacado la roja? ¿Acaso no fue más vehemencia que mala intención? ¿Qué hubiese pasado si el de la tibia y el peroné destrozado hubiera sido de un peruano? ¿Los periodistas argentinos hubieran saltado hasta el techo? ¿Hasta cuándo los argentinos manejarán la narrativa del fútbol sudamericano?

Con esta derrota, Alianza Lima sumó 24 partidos sin conocer la victoria en la Copa Libertadores. Y por ahora, es el colero del Grupo F. Habrá que ver hasta qué punto las corrientes de opinión desde el Río de la Plata influyen en la cantidad de fechas que recibirá Aldair Rodríguez. Un delantero sin gol que sabe pedir disculpas.

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