El 15 de noviembre del año pasado la selección de Ricardo Gareca disputó su último partido, ante Colombia en un amistoso en Miami (0-1). (Foto: GEC/Daniel Apuy).
El 15 de noviembre del año pasado la selección de Ricardo Gareca disputó su último partido, ante Colombia en un amistoso en Miami (0-1). (Foto: GEC/Daniel Apuy).
Guillermo Oshiro Uchima

A inicios del 2020, Ricardo Gareca auguraba un auspicioso año para la selección. Más allá de algunas bajas –Jefferson Farfán, Carlos Zambrano y Yoshimar Yotún, por ejemplo–, empezar bien las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022 y hacer una buena Copa América estaban en los previsibles planes del técnico argentino. Pero aquella planificación se esfumaba pronto. Apenas en marzo se suspendían las dos primeras fechas de las clasificatorias y el torneo continental era aplazado para el 2021. Los efectos primarios del coronavirus ya golpeaban con fuerza. Hoy, con la incertidumbre creciente, otra decisión trastocaría el calendario de forma definitiva en este curso: los combinados nacionales no volverían a jugar hasta el próximo año.

“La salud es primero”, comentó uno de los ocho vicepresidentes de la FIFA y titular de la Concacaf, Victor Montagliani. “No estoy seguro de que se jueguen partidos internacionales viendo cómo están las cosas, no solo por los problemas de salud en todo el mundo y los diversos grados de preparación, sino también por todo lo que implican los viajes a otros países”, explicó el directivo canadiense aclarando que la prioridad es que las ligas nacionales terminen su temporada.

Ricardo Gareca y su comando técnico están pendientes de los posibles cambios para rearmar el plan de trabajo de la Blanquirroja. (Foto: EFE).
Ricardo Gareca y su comando técnico están pendientes de los posibles cambios para rearmar el plan de trabajo de la Blanquirroja. (Foto: EFE).

CALENDARIO MODIFICADO

Desde el punto de vista de Montagliani, las competiciones entre selecciones solo serían posibles a partir del 2021, lo que modificaría todo lo planificado y complicaría las Eliminatorias sudamericanas. “Posiblemente, tengamos que analizar seriamente un nuevo formato para algunos de nuestros eventos”, añadió el vicepresidente de la FIFA.

Si desde Zúrich se confirma lo que adelantó Montagliani, en esta parte del continente quedarían ocho fechas postergadas de este 2020. En el caso de Perú, tendrían que encontrarse huecos en el calendario para que dispute sus duelos pendientes ante Paraguay y Brasil de marzo; Chile y Argentina de setiembre; Bolivia y Venezuela de octubre; Colombia y Ecuador de noviembre. Ello sería imposible compaginarlo con los compromisos del próximo año en el que, además de la Copa América (del 11 de junio al 11 de julio), hay programadas las diez jornadas restantes de las clasificatorias: los de la Blanquirroja son Uruguay, Brasil en marzo; Chile, Argentina en junio; Bolivia, Venezuela en setiembre; Colombia, Ecuador en octubre; Uruguay y Paraguay en noviembre.

La salida más sencilla, a simple vista, sería que todos los juegos del 2020 pasen a disputarse en el 2022, si se considera que el Mundial de Qatar está programado del 21 de noviembre al 18 de diciembre. Encajarían siempre y cuando se modifiquen los calendarios de las ligas locales y los torneos internacionales de clubes, que tampoco son sencillos por los acuerdos ya establecidos con los patrocinadores.

CAMBIO DE FORMATO

La otra alternativa, la más viable desde la perspectiva de Montagliani, sería modificar el formato del todos contra todos. Con un calendario ya de por sí apretado, lo más lógico sería aliviarlo con menos partidos, tal como sucedía durante los primeros procesos mundialistas.

En Sudamérica ya se han disputado las Eliminatorias bajo distintas modalidades. Desde la primera edición para Italia 1934 en la que desertaron todos menos Brasil y Argentina, que fueron directamente a la Copa del Mundo, se configuraron distintas versiones según la cantidad de participantes.

Para Francia 1938 y Brasil 1950 también se obtuvieron boletos por descarte, sin disputar partidos debido a las renuncias de algunas selecciones. Las primeras clasificatorias reales se dieron para Suiza 1954, en que Brasil consiguió su pase en un triangular en el que también participaron Chile y Paraguay.

Camino a Suecia 58 se dividieron en tres grupos de tres, mientras que para Chile 62 se establecieron tres emparejamientos directos con partidos de ida y vuelta.

Desde Inglaterra 66 ya se estableció el formato de tres grupos de tres. Para México 70 hubo un pequeño retoque con uno con cuatro, mientras que para Alemania 74 hubo uno de dos y para México 86 uno de cuatro. En el proceso para Estados Unidos 94 se armaron dos llaves, una de cuatro equipos y otra de cinco. Y desde Francia 98 se estableció el todos contra todos que hasta hoy conocemos.

De todas las ediciones, la que más se ajusta a la situación actual es el de dos series de cinco selecciones cada una. Con ello de las 18 fechas programadas bajo el formato de todos contra todos se reduciría solo a 10 jornadas por grupo, que es la cantidad exacta programada para el 2021. Clasificarían los dos primeros de cada llave, mientras que los terceros disputarían un desempate para obtener el boleto al repechaje. El sorteo de los grupos se haría según el ránking FIFA, que hasta el momento mantiene este orden: Brasil (3) y Uruguay (5) como cabezas de serie; Argentina (9) y Colombia (10) en el bombo dos; Chile (17) y Perú (21) en el tres; Venezuela (25) y Paraguay (41) en el cuatro; y Ecuador (63) y Bolivia (75).

En el proceso eliminatorio para Estados Unidos 94 se jugó por última vez con las selecciones divididas en grupos. (Foto: GEC).
En el proceso eliminatorio para Estados Unidos 94 se jugó por última vez con las selecciones divididas en grupos. (Foto: GEC).

MALA EXPERIENCIA

Aunque los tiempos y los jugadores han cambiado, es bueno recordar que en el proceso para Estados Unidos 94, que se repetiría ahora, a Perú no le fue bien. Con Vladimir Popovic como técnico, la selección integró la serie de cuatro equipos junto a Argentina, Colombia y Paraguay.

En esas Eliminatorias, la Blanquirroja solo obtuvo un punto, producto de un empate 2-2 ante los guaraníes en Lima en la última jornada. En casa ya había perdido por sendos 1-0 frente a Argentina y Colombia, mientras que de visitante la cosecha dejó tres derrotas: 2-1 en Asunción, 2-1 en Buenos Aires y 4-0 en Barranquilla.

En el Grupo B, el de los cinco equipos, Brasil necesitó 12 puntos y Bolivia 11 para lograr la clasificación directa, aunque al día hoy hubiesen sumado 17 y 16 unidades con los 3 puntos por victoria. Uruguay, que fue al repechaje, acumularía 14, con un 58% de efectividad.

Vladimir Popovic dirigió a la selección que solo obtuvo un punto en seis partidos disputados en 1993. (Foto: GEC).
Vladimir Popovic dirigió a la selección que solo obtuvo un punto en seis partidos disputados en 1993. (Foto: GEC).

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