Análisis: las claves de la derrota ante Inglaterra
Análisis: las claves de la derrota ante Inglaterra
Redacción EC

HORACIO ZIMMERMANN

La selección peruana en Wembley. Estas son algunas claves de la derrota de Perú. 

Deza no fue suficiente. En general, a la selección de Bengoechea le costó organizar el juego, tanto en campo propio como en campo contrario. Pero sobre todo cuando la pelota estaba en su cancha. Quizás se hubiera podido corregir ese déficit quitando la pelota en campo contrario. En ataque el equipo no tuvo desborde ni fantasía. Advíncula se negó a abandonar su puesto por miedo a descompensar la defensa. Yotún se animó a pasar más, aunque la falta de un centrodelantero lo obligó siempre a optar por una jugada individual. El equipo careció de agudeza en los pases interiores y tuvo en Deza a su principal pieza de desequilibrio. Este trató de resolver todos los problemas de asociación con jugadas individuales, pero no fue suficiente.

Inferioridad asumida. El esquema (5-4-1) que mandó Bengoechea al campo tenía una sola lectura: proteger el cero en portería propia. Y no le fue mal en el primer tiempo. De hecho, Inglaterra solo remató dos veces al arco de Fernández. En general, los ingleses sufrieron para generar opciones de gol con la pelota al piso. Déficit inglés; virtud peruana. Y lograron dos goles de la forma que mejor saben: la pelota parada. Virtud inglesa; déficit peruano. El partido confirmó que la calidad individual no es suficiente para que los mejores demuestren que lo son. Perú, por su parte, probó que se puede progresar aun con intérpretes mediocres.

Suma de errores. Los tres goles ingleses fueron producto de errores peruanos. Primero fallaron Carrillo y Yotún en la marca de Sturridge. Luego erró Callens y marcó Cahill. Finalmente, Fernández cometió un ‘blooper’. Una defensa que concede este tipo de licencias merece más goles de los que Inglaterra anotó. Otro de los errores de los peruanos fue: sustituyó jugar por correr. De ese modo, y tras el 1-0, la situación del partido fue irreversible. Aun con el marcador en contra, la táctica nunca cambió. La idea era irse de Wembley con la menor cantidad de goles en tu portería. Para que Perú marque un gol, daba la sensación de que Inglaterra se tenía que equivocar. Y no lo hizo.