La educación no es solo un derecho humano fundamental, sino un pilar esencial para el desarrollo económico y social. Sin acceso a una formación adecuada, la capacidad de las personas para acceder a empleos bien remunerados y contribuir de manera significativa al crecimiento económico se ve severamente limitada. Lamentablemente, cuando se analiza el sistema educativo en el Perú, uno llega a la triste conclusión de que nuestro Estado no sólo la ha abandonado sino que viene institucionalizando su mediocridad.