Ha transcurrido poco más de un mes desde el lamentable fallecimiento del congresista Hernando Guerra-García en Punta de Bombón, Arequipa, ante la falta de atención médica oportuna. Tras la pandemia, esto volvió a poner los reflectores sobre el mal estado en el que se encuentran los establecimientos del primer nivel de atención en salud (PNAS) en nuestro país y la muy limitada oferta de servicios de salud a la que efectivamente pueden acceder los ciudadanos de varios distritos, aún en casos de emergencia. A pesar de lo doloroso de estos eventos, la urgencia de mejorar el primer nivel de atención se discute por unos días, pero no es una que veamos consistentemente en la agenda o debate público.