Walter Eyzaguirre, docente de la Universidad Esan, explica que realizar el “pago mínimo” puede generar problemas a futuro al usuario. (Elaboración: El Comercio)
Walter Eyzaguirre, docente de la Universidad Esan, explica que realizar el “pago mínimo” puede generar problemas a futuro al usuario. (Elaboración: El Comercio)

Con motivo de los festejos de y , diciembre suele ser el mes en el que las personas realizan más gastos. Para financiar los consumos en esta época, algunos suelen utilizar las . Sin embargo, estas deben ser empleadas con responsabilidad, ya que de lo contrario podría generar problemas financieros y afectar su historial crediticio.

Ante esta posibilidad, cabe recordar que el estado de cuenta de una tarjeta de crédito ofrece dos alternativas en cuanto a la cancelación de la deuda: el ‘pago del mes’ o el ‘pago mínimo’. Este último es cuando se cancela la menor cantidad posible de la deuda para no ser declarado como moroso.

“Cuando uno hace un pago mínimo, el saldo que se deja de pagar crece a una tasa de interés que —en promedio— para compras en el Perú es de 46% al año. Y si fuese por disposición de efectivo (es decir, cuando se retira dinero de un cajero automático con una tarjeta de crédito), la tasa supera el 120%, en promedio”, señala Jorge Carrillo Acosta, profesor de Pacífico Bussiness School.

En esa línea, Walter Eyzaguirre, docente de la Universidad Esan y experto en finanzas personales, explica que realizar el “pago mínimo” puede generar problemas a futuro al usuario, ya que, como suele pasar, esta persona seguirá realizando gastos, mientras que su deuda sigue aumentando y extendiéndose por más tiempo del previsto inicialmente.

“El inicio de hacer el pago mínimo de las tarjetas de créditos es el inicio de los problemas financieros más grandes que pueden venir en el futuro. Esto porque se está pagando [alrededor de] la treinta y seisava parte de lo que se debe. A veces pasa que el pago mínimo llega a ser tan alto que ya no se puede asumir. Y lo que se hace es dejar de pagar”, detalla Eyzaguirre.

Al respecto, Carrillo recomienda procurar que el plazo máximo para cancelar el total de una deuda no sea mayor a uno o dos años.

No obstante, Carrillo recalca que “la mejor forma de utilizar la tarjeta de crédito es pagando toda la deuda el mes siguiente al consumo, ya que no se generan intereses. A esto se el conoce como ‘crédito directo’"; es decir, en una sola cuota.

¿QUÉ OTRAS OPCIONES HAY?

En el escenario de que una persona haya realizado compras con su tarjeta de crédito durante la fiesta navideña, Eyzaguirre sugiere sincerarse y evaluar si es que va a poder pagar el crédito directo.

Si la respuesta es negativa, no recomienda realizar el pago mínimo, ya que se le podría imponer tasa de interés de entre 60% y 80%. No obstante, indica que el usuario tiene dos posibilidades.

“Cuando uno paga en cuotas es demasiado caro. En esos casos, yo preferiría tomar un préstamo personal, que pueden tener tasas por debajo del 20%, lo cual es menos de la mitad de lo que te cobra en promedio una tarjeta por hacer compras en establecimientos”, añade Carillo.  (Foto: GEC)
“Cuando uno paga en cuotas es demasiado caro. En esos casos, yo preferiría tomar un préstamo personal, que pueden tener tasas por debajo del 20%, lo cual es menos de la mitad de lo que te cobra en promedio una tarjeta por hacer compras en establecimientos”, añade Carillo. (Foto: GEC) / CAROLINA URRA

Una de ellas es que algunos bancos permiten a sus clientes, tras realizar una compra, dividir el monto de consumo en cuotas. De esta manera, pagaría una tasa de interés entre 30% y 50%. Eyzaguirre recomienda pagar la deuda hasta en tres cuotas bajo esta modalidad.

La segunda opción es acceder a un préstamo personal, con una tasa de interés que puede ser entre 20% y 15%, para pagar la deuda de la tarjeta de crédito.

“Cuando uno paga en cuotas es demasiado caro. En esos casos, yo preferiría tomar un préstamo personal, que pueden tener tasas por debajo del 20%, lo cual es menos de la mitad de lo que te cobra en promedio una tarjeta por hacer compras en establecimientos”, añade Carrillo.

PRESUPUESTO PARA DEUDAS

Por otro lado, Carrillo señala que una persona debería destinar la tercera parte de sus ingresos como máximo para pagar sus deudas. Caso contrario, podría ser un síntoma de sobreendeudamiento.

“Si su sueldo es de S/5.000, debería destinar máximo S/1.500 a pagar sus deudas”, subraya.

En el caso de los créditos hipotecarios, sugiere destinar hasta un 40% de los ingresos.

SEPA MÁS

¿Qué ocurre si se deja de pagar la deuda?

En caso una persona incumpla con el pago de una deuda, la entidad lo reportará a una central de riesgo. “Si tienes un reporte negativo, nadie va a querer darte préstamo posteriormente porque eres una persona que no ha podido cumplir con sus obligaciones”, afirma Eyzaguirre.