La entrada de venezolanos en el Perú puede haber reducido los salarios en las industrias minoristas y de servicios de la capital, Lima, donde la mayoría ha encontrado empleos. (Foto: El Comercio)
La entrada de venezolanos en el Perú puede haber reducido los salarios en las industrias minoristas y de servicios de la capital, Lima, donde la mayoría ha encontrado empleos. (Foto: El Comercio)
Franco Balza Tassara Cánepa

Redactor de la sección Economía y Día1

franco.balza@comercio.com.pe

El Perú ocupa el puesto 55 en el Ránking de Mundial 2019, retrocediendo una posición respecto al ránking del 2018, según un estudio elaborado por el Institute for Management Development (IMD) y Centrum PUCP que analiza 63 economías. 

Este estudio se basa en cuatro pilares: desempeño económico, eficiencia del Gobierno, eficiencia de Negocios, e Infraestructura.

En el pilar de “eficiencia del Gobierno”, el ránking resalta tres aspectos positivos del Estado peruano, que son la política del Banco Central de Reserva, los bajos aranceles y la facilidad para la entrada de migrantes al país. 




Ante estos resultados, conversamos con los economistas Diego Macera y Elmer Cuba, respecto a qué tan conveniente es mantener tasas arancelarias bajas y una política migratoria flexible.

ARANCELES
El Perú recibe un puntaje de 4 puntos en el indicador de barreras arancelarias. Al respecto, Macera dice que esto se debe a que el Perú es un ejemplo muy bueno de un país con una apertura comercial que es de la más fuertes del continente.  

“Actualmente, la tasa promedio arancelaria es entre 1% y 1,2%. Es casi nada”, señala Macera, quien explica que esto ha permitido además tener una mejora en el acceso de los consumidores a diferentes productos y a precios más bajos. 

A su turno, Elmer Cuba explica que es importante mantener los aranceles bajos porque de esa manera el Perú puede reconocer en qué cosas es realmente bueno respecto a otros países y apuntar a especializarse en esos rubros.

“Por el contrario, si tienes aranceles muy altos, hay proteccionismo y se le dice [al empresario] que puede producir cosas en las que [como país] no somos buenos, ya que somos buenos aparentemente porque tenemos una protección”, subraya Cuba.

En ese sentido, Macera advierte que mantener aranceles bajos puede ser duro para algunos sectores, pero que es necesario para garantizar la competitividad al largo plazo. “Si necesitas una protección arancelaria para permanecer competitivo, quizás es mejor que no te dediques a eso”, agrega Macera.

MIGRACIÓN
En cuanto a la migración, Elmer Cuba menciona que se debe mejorar la legislación peruana, sobre todo, respecto a asuntos tributarios que el estudio no evalúa. Por ejemplo, en el cobro de 30% por renta que se le aplica a los extranjeros por el primer año de estadía en el país.

“Se les cobra demasiado. […] Para gente de bajos ingresos es un montón. [Esa norma] está pensada para gerentes, técnicos de altos ingresos, pero no para la masiva entrada de gente con menores ingresos”, dice Cuba.

Por otro lado, Macera y Cuba señalan que la migración es buena pero que se debe saber enfrentar dando facilidades para que quienes ejercían una labor profesional en sus países puedan realizar la misma en el país.

“La legislación no permite que los migrantes se acomoden rápidamente en las labores donde eran buenos. […] Si no se mejora esa normatividad y en particular la de los impuestos, entonces los están induciendo [al migrante] al mundo informal y no aprovechas todas las habilidades que traen de allá”, explica Cuba. 

Por último, Macera espera que el Gobierno le facilite a los migrantes la transición hacia sectores y profesiones con mayor nivel de especialización y productividad. De esa manera, habría una mayor productividad no solamente para los migrantes, sino también para todo el país, ya que eso viene acompañado de mayores ingresos por impuestos y mayor dinamismo económico. “Esa es la ruta hacia donde tenemos que caminar”, afirma.