Un ejecutivo manifestó que, en una encuesta, el 34% de las personas señaló que no tenía una cuenta ante la insuficiencia de fondos. (Foto: GEC)
Un ejecutivo manifestó que, en una encuesta, el 34% de las personas señaló que no tenía una cuenta ante la insuficiencia de fondos. (Foto: GEC)
Lorely Requejo

La propagación del COVID-19 en el país ha puesto sobre la mesa, nuevamente, la necesidad de acercar los a los distintos sectores socioeconómicos del país.

A la fecha, de acuerdo con información de IPSOS Perú, el 51% de la población urbana está bancarizada, lo que quiere decir que poseen algún producto bancario que está a su nombre.

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No obstante, aún queda un gran porcentaje que no forma parte de este grupo.

“La gente sí tiene necesidad de crédito, [pero] el problema es que está accediendo [mediante] fuentes informales”, explica Jorge Rubio-Nava, líder del Grupo Global de Finanzas Inclusivas de Citi.

El ejecutivo manifestó que, en una encuesta realizada por la entidad bancaria, el 34% de las personas señaló que no tenía una cuenta ante la insuficiencia de fondos para mantener los balances requeridos.

En tanto, un 18%, hizo énfasis en el costo y las comisiones que implica tener una cuenta bancaria. Y otro factor importante se suma a los anteriores: un 13% manifestó que la distancia es un punto que juega en contra a la hora de insertarse en el sistema financiero. Esto quiere decir que no encuentran entidades bancarias o agentes a los alrededores de donde habitan.

OPINIONES

Marcelino Encalada, gerente de Ahorro y Finanzas de Caja Piura, manifestó que a nivel de cajas municipales, existen 3,81 millones de clientes prestatarios. De este grupo, el 80% son micro y pequeños empresarios.

Por su parte, el líder de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas del Perú (Asomif), Jorge Delgado, indicó que observa de forma positiva el avance de la inclusión financiera en el país.

“Yo veo [este tema] desde dos puntos de vista. Uno es la inclusión productiva –que es el financiamiento para que los emprendedores salgan adelante– y el otro es la transaccional, que son aquellos que no necesitan de capital (porque ya lo tienen), pero sí necesitan estar operando en el sistema financiero. Bajo esa perspectiva, el país ha avanzado”, comentó.

INICIATIVAS

Según Encalada, una primera medida sería formalizar la apertura de una cuenta de ahorros para las personas mayores de 18 años.

“Si cada persona hubiera tenido su cuenta de ahorros [durante la cuarentena], hubiera sido más fácil [realizar transferencias]”, comentó el ejecutivo. 

Asimismo, señaló que una manera de impactar en más personas sería a través de programas que no necesariamente exijan la formalidad tributaria. Ello, sin embargo, no significaría perder de vista la formalización, sino realizarla de forma progresiva.

Por su parte, Delgado subrayó que la tecnología será un factor fundamental para garantizar que más personas accedan a los servicios. Dado el contexto, será importante observar cómo las personas van cambiando el giro de su negocio.

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