Tinder: la década prodigiosa (Ilustración: Víctor Aguilar Rúa)
Tinder: la década prodigiosa (Ilustración: Víctor Aguilar Rúa)
Por Jorge Paredes Laos

Tinder no creó las citas en línea, pero sí las transformó. Las hizo instantáneas, geolocalizadas y perfeccionadas por algoritmos en una especie de menú a la carta en el que cada usuario y usuaria puede elegir una pareja y hacer match a la velocidad de un vistazo, mientras desliza el dedo hacia el lado derecho de la pantalla. Es la cita perfecta en un mundo en el que los vínculos sociales y afectivos transcurren cada vez más en redes dominadas por la virtualidad, donde invisibles bots toman decisiones a partir de identidades que nosotros mismos creamos, o de datos que entregamos sin discreción alguna. Y las cifras de Tinder son reveladoras: más de 50 millones de usuarios en el mundo y más de 55.000 millones de matches hasta la fecha, tanto en su versión gratuita como en las de suscripción (Plus, Gold y Platinum) que permiten acceder a ventajas como likes ilimitados, súper likes, descubrir a quién le gustas, o mensajes antes de hacer match, respectivamente.