La tarde del último domingo, Marco Antonio Arbulú Posadas, de 25 años, fue asesinado por un sicario en una losa deportiva del barrio Mariscal Cáceres en San Juan de Lurigancho en medio de un campeonato relámpago. El hombre armado interrumpió un partido de fútbol que se llevaba a cabo en el lugar. Una vez dentro de la zona de juego, ubicó visualmente a su víctima y corrió directamente hacia ella empuñando el arma de fuego. Le disparó hasta en ocho ocasiones a quemarropa.