El IGP ha logrado identificar con precisión qué zona de la costa lleva acumulando más energía. (Alessandro Currarino /@photo.gec)
El IGP ha logrado identificar con precisión qué zona de la costa lleva acumulando más energía. (Alessandro Currarino /@photo.gec)
Por Gladys Pereyra Colchado

El día que Japón vivió el terremoto más mortífero de su historia – 11 de marzo de 2011– el ingeniero geofísico Hernando Tavera estaba en la isla. Investigador de sismos desde los años 80, sintió por primera vez bajo sus pies la potencia de uno de magnitud 9,1. Inevitablemente pensó en el Perú y en Lima, la ciudad que creció ajena a un planeamiento urbano, con autoridades que tampoco se interesaron porque alguna vez lo tenga, de casas levantadas sobre suelos frágiles y una población indiferente a la prevención.