Fiorella Ramírez

Para , uno de los máximos exponentes de la bachata, este año está siendo un shock emocional constante. Desde enero ha estado activo lanzando diferentes canciones y colaboraciones exitosas como “Te Espero” junto a María Becerra y “Si Te Preguntan”, con Nicky Jam y Jay Wheeler. En marzo, se anunció la separación con ahora ex esposa Emeraude Toubia tras doce años de matrimonio, y en abril anunció el reinicio de su gira mundial, la cual había sido cancelada debido a la pandemia.

Pese a los altibajos, el artista de raíces dominicanas está trabajando para reconectar con su público tras años de ausencia por la COVID-19. Él se muestra emocionado de volver a los escenarios y en un entrevista que tuvimos con él, nos cuenta acerca de su conexión con el Perú, los aprendizajes que ha obtenido tras más de una década como artista, detalles sobre su divorcio y más.

— No sueles visitar frecuentemente al Perú, la última vez fue en 2015. ¿Hay un rincón especial en tu corazón para nuestro país?

Tengo tanto tiempo sin ir al Perú, creo que la última vez que fui a Lima fue hace siete años. Me encantaría regresar y comer Lomo Saltado, aquí en Miami [lugar donde reside] lo pido siempre, el ceviche también. Espero visitarlos muy pronto, si Dios quiere. El tiempo ha pasado rápido con toda esta pandemia, las cancelaciones de gira, etc. Definitivamente quiero ir a toda Latinoamérica, quiero compartir con el público, que en general tengo mucho tiempo sin sentir tu calor.

— En medio de la pandemia cumpliste 10 años de carrera artística. A lo largo de tu trayectoria seguramente has pasado por grandes cambios. ¿Te sentiste cegado en algún momento por la fama y el dinero?

Sí, el dinero cambia a uno. La fama, las amistades y las relaciones nuevas pueden cambiar a uno. Yo llegué a obtener éxito muy joven, pasé de estar en la casa con mi mamá en la escuela a estar viajando, salir en televisión y vivir solo. Tuve que crecer bastante rápido. Y sí, a veces te nublas y te confundes de decisiones porque mucha gente te trata diferente a cómo te trataban antes. Por eso, hay momentos donde tienes que tomar un descanso para pensar qué estas haciendo. Creo que después de esta larga trayectoria ya me acostumbré a la fama, a hacer un balance entre tener tiempo para mí, para mi familia, mis relaciones, etc. El Covid también fue un gran impacto mental, empecé a valorar cosas que no lo hacía antes. Ahora me siento motivado, feliz con lo que el público me ha dado. Estoy sacando sacando un nuevo disco, me fui de gira a Europa donde ofrecí un espectáculo después de tres o cuatro años. Me gusta cómo he podido crecer delante del público y cómo vi crecer a mi público conmigo también.

— ¿Cuál fue la mayor lección que te dio la pandemia?

Mi lección más grande en la vida. Me enseñó que hay cosas que suceden, que no te lo esperas, pero no puedes evitar que pasen. Ante una dificultad, hay que aprender a manejar las cosas y seguir adelante; eso fue algo que aprendimos muchos. Tienes un trabajo y de pronto ya no lo tienes, o incluso un familiar que ya no está más. Definitivamente salí de esta etapa con una mente diferente.

— En estos meses, estás bastante activo en la música. Colaboraste con María Becerra en marzo y ahora lanzaste un sencillo con Nicky Jam y Jay Wheeler. ¿Cómo fue esta última experiencia?

En este regreso estoy colaborando con dos grandes artistas que están cantando bachata por primera vez. Es una canción con un concepto distinto a lo que yo he escuchado en la música latina. La canción habla de los dos lados que hay en una historia cuando rompes una relación, y la letra se refiere a “qué es lo que dice una de las partes cual le preguntan sobre el otro”. Cuando rompes con tu pareja, siempre estás enojado al final, no se dicen cosas buenas y quieres que no hablen mal de ti. Es un concepto en el que todos nos identificamos muchos. Nicky Jam y Jay Wheeler le dieron su toque a la bachata, a este género que aprecio mucho, y que significa demasiado. Estoy feliz con el apoyo que tiene el video, hasta ahora ya van 14 millones de visitas en YouTube.

Ese enojo del que hablas, ¿también sucedió tras tu divorcio con tu exesposa Emeraude Toubia?

Sí, es natural que eso suceda. Que la persona con la que estuviste diga algo negativo. Obviamente cuando rompes uno quiere decir: “Todo está bien, somos amigos”; pero al final rompieron por una razón. No te voy a mentir, el tema sí tiene que ver con lo que pasó en mi vida personal, me identifico con la canción. Nicky Jam también había roto con su novia durante ese momento y lo platicamos mucho. Varias de mis canciones son inspiradas en la vida real, aunque la gente tiene que descubrir cuáles (risas).

"Mis canciones son como historias de amor; como en las novelas que exageran ciertas cosas, o como los cuentos de hadas".

Prince Royce, cantante de bachata.

— ¿Cómo fue traer a un reggaetonero de sangre como Nicky Jam al mundo de la bachata?

Él es un personaje. Para el video, me llamó y dijo que quería vestirse como un bachatero. Yo estaba preguntándole: “¿Cómo se visten los bachateros?” Y él dijo que quería aparecer con terno y guitarra porque nunca se había vestido así. Le dije que lo entendía, y por eso en el video salimos como una banda de bachata en el escenario. Él es un comediante y muy buena persona.

— Hablar sobre el amor es un tópico recurrente en tus canciones. ¿Te consideras un romántico empedernido?

Yo creo que soy romántico, no te diré que soy demasiado romántico. En sí, mis canciones son como historias de amor; como en las novelas que exageran ciertas cosas, o como los cuentos de hadas. Pero personalmente, sí, yo trato de ser una persona detallista porque sé que a las mujeres les gusta.

— ¿En qué proyectos estás trabajando últimamente?

Viene un nuevo disco con nuevas colaboraciones que ojalá pueda salir a principios del próximo año. Estoy trabajando fuerte para hacerlo. Me iré a los Estados Unidos, espero visitar Perú pronto. Me muero de ansias por viajar y ver a todo el mundo cantando con felicidad, energía y salud. Estoy trabajando para llevarle mucha bachata a la gente que es lo que me encanta hacer, siempre con mucho cariño.



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