1
1
Diana Mery Quiroz Galvan

Fue la primera capital fundada por los españoles en el Perú y aunque con el tiempo su nombre pasó de Xauxa a Jauja, el vocablo original perdura en el recuerdo de los quechuahablantes wankas. El rescate de esta palabra es el primer ejercicio para la memoria que ofrece “Xauxa”, montaje teatral que combina danza, música y video para abordar algunos de los síntomas que se desprenden de un mismo mal: la violencia. Bajo la dirección de César Golac, la obra se presenta este 23, 24 y 25 de agosto en la .


2
2

La puesta en escena se inicia con las celebraciones de los danzantes de la Asociación Tunantera Xauxa Corazón, ganadora del primer puesto a la mejor cuadrilla y mejores personajes de la Tunantada 2019. ¿Pero qué hay detrás de estas máscaras festivas? La única manera de saberlo es dejarla caer o arrancarla. Sobre el uso de la careta, Golac señala que “usar el universo de la ciudad de Jauja a través de la danza de la tunantada es el pretexto para contar nuestra historia. Son estos enmascarados los que a través de sus testimonios tocan temas puntuales como el feminicidio, los crímenes de odio y la corrupción”.

3
3

—Violencia en escena—

El relato escénico de “Xauxa” se compone de 12 cuadros. Dentro de ellos se han tomado como inspiración tres casos emblemáticos de los últimos años: la búsqueda incansable de Mamá Angélica por encontrar el cuerpo de su hijo secuestrado en 1983, el ataque en un bus y posterior muerte de Eyvi Ágreda, y el homicidio de Zuleimy, una transexual de apenas 14 años en Trujillo. Sin embargo, “no necesariamente el público va a reconocer en estos testimonios a las personas que los han inspirado porque hemos universalizado las historias”, precisa el director.

De los siete personajes que dan vida al montaje, cinco son bailarines: María Pichana, la Jaujina, la Huanca, el Chuto y el Indio, quien tras despojarse de la máscara se convierte en el Chamán. Es él quien, al leer las hojas de coca, propicia la develación de las vivencias de los danzantes. Todo sucede en un mundo onírico como cuenta Golac: “Trabajo mucho el tema de lo sensorial. Cuando los actores se quitan la máscara, se trasladan a otro universo, a otro espacio”. Es en ese lugar donde aparecen otros dos enmascarados que representan a los políticos. “Ellos pervierten al Chamán. Lo hacen a través de la máscara del rey sapo, que simboliza la corrupción, el poder machista y patriarcal”, agrega.

4
4

“Xauxa” plantea temas de reflexión social en su discurso. Una de las últimas escenas tiene relación directa con los más de 100 casos de feminicidio registrados a lo largo de este año y los 149 del 2018. Es el testimonio del Chuto, danzante que participa en una marcha contra la violencia hacia la mujer. Al final, este se descubre como una fémina que ha tenido que disfrazarse de varón para protegerse.

MÁS INFORMACIÓN

Lugar: Casa Yuyachkani.
Dirección: Jr. Tacna 363, Magdalena.
Fecha: 23, 24 y 25 de agosto, a las 8 p.m.
Entradas: S/30. Reservas al 95479-1661.

Contenido sugerido

Contenido GEC