La hidratación diaria es importante en invierno, pero se recomienda una sesión profunda de mantenimiento una vez al mes.
La hidratación diaria es importante en invierno, pero se recomienda una sesión profunda de mantenimiento una vez al mes.
Milenka Duarte

En esta época de invierno, muchas personas no suelen hidratar adecuadamente la piel ni utilizar protector solar, a pesar de que las condiciones de esta estación maltratan la piel tanto como el calor.


Las consecuencias son que la piel del rostro se siente tirante, hay alteración en la circulación, y que por deshidratación se genere una sequedad superficial muy marcada.

Como explica el doctor José Salazar, representante de Biocare, en invierno el frío y los cambios de temperatura producen un efecto conocido como vasoconstricción capilar, lo que provoca que no lleguen suficiente oxígeno ni nutrientes a la epidermis, generando un cúmulo de células muertas que dan la apariencia de piel seca y sensible.

Por ello –refiere el especialista– es bueno realizar una hidratación facial profunda con drones cosméticos que logran un efecto inmediato, devolviéndole a la piel funciones fisiológicas como las de defensa, regulación térmica y oxigenación periférica.

Al ser parte de la bionanotecnología, el dron actúa directamente en la matriz extracelular, donde se localiza el ácido hialurónico. Con ello logra estimular estos elementos naturales de la piel para que se produzcan más nutrientes, colágeno y elastina.

Otro de sus beneficios es que elimina las células muertas y ayuda a la formación de moléculas que generan la unión dermoepidérmica, es decir, un solo colchón de piel formado por la epidermis y la dermis. Además, estimula las endorfinas de la piel para un efecto de sedación celular, y es completamente indoloro y no invasivo.

PROCEDIMIENTO:
La cosmiatra Rita García señala que el tratamiento de hidratación facial profunda con drones cosméticos empieza con una evaluación: una fotografía (tomada con el Visia Complexion Analysis System) permite hacer un diagnóstico facial del paciente para determinar el estado de la piel y el número de sesiones que requerirá.

A continuación se realiza una exfoliación utilizando enzimas de papaya y la coenzima Q10, un antioxidante que evita que las células muertas se queden pegadas al rostro por resequedad. Posteriormente, se coloca una ampolla de ácido hialurónico y oligoelementos (minerales y vitaminas), y para potenciar su eficiencia se emplea una tecnología de electroporación con frío llamada nanocool, que permite esparcir el producto sobre la piel del rostro y el cuello.

Finalmente, se coloca al paciente una mascarilla de áloe vera que se diluye con un tónico antioxidante de té verde que da un efecto de relajación celular. Sobre ello, se pone una máscara de luz led. Es recomendable que, después de cada sesión, el paciente use una crema hidratante con drones cosméticos que contengan matriquinas y se aplique a diario fotoprotector solar.