La actividad solar se intensificó en los últimos días y está interactuando con el campo magnético de la Tierra, según pronósticos de la NOAA. (Foto: Charlie Riedel / AP Photo)
La actividad solar se intensificó en los últimos días y está interactuando con el campo magnético de la Tierra, según pronósticos de la NOAA. (Foto: Charlie Riedel / AP Photo)
/ Charlie Riedel

Si buscas un poco de magia para romper la monotonía del invierno, esta semana el cielo puede darte una gran sorpresa. Un aumento en la actividad solar está interactuando con el campo magnético de la Tierra y podría provocar un visible más al sur de lo habitual. Las auroras boreales, también conocidas como luces del norte, se producen durante tormentas geomagnéticas. Ocurren cuando partículas cargadas provenientes del Sol chocan con los gases de la atmósfera terrestre, generando ondas de luz que iluminan el cielo nocturno.

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Según los pronósticos, el 8 y 9 de enero las auroras podrían verse en amplias zonas de Estados Unidos, ofreciendo a observadores del cielo en hasta 15 estados la oportunidad de presenciar este fenómeno natural.

El anticipa una tormenta geomagnética de nivel G1 mientras el planeta responde a la llegada de partículas solares cargadas, “debido a posibles efectos combinados de un CIR y una CME que salió el domingo 6 de enero”.

Este fenómeno podría provocar auroras boreales visibles más al sur de lo habitual en Estados Unidos. (Foto referencial: Pixabay)
Este fenómeno podría provocar auroras boreales visibles más al sur de lo habitual en Estados Unidos. (Foto referencial: Pixabay)

El CIR, según explica , es una acumulación de plasma entre corrientes rápidas y lentas del viento solar, similar a una pequeña eyección de masa coronal. Esta combinación puede intensificar la actividad geomagnética y aumentar las probabilidades de ver auroras.

El mejor momento para observarlas será después del atardecer del jueves 8 de enero y durante la madrugada del viernes 9, especialmente entre las 10 p.m. y las 2 a.m., hora local.

La oscuridad es clave: cuanto más lejos estés de las luces de la ciudad, mejores serán tus posibilidades.

La NOAA anticipa una tormenta geomagnética leve que aumentará las probabilidades de observación entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. (Imagen creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")
La NOAA anticipa una tormenta geomagnética leve que aumentará las probabilidades de observación entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. (Imagen creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")

Aunque Alaska es el lugar con vistas más confiables, las auroras podrían extenderse a estados del norte como Washington, Idaho, Montana, Dakota del Norte y del Sur, Minnesota, Wisconsin, Michigan, Maine, Nueva York, Vermont, New Hampshire, Ohio y Pensilvania, sobre todo en zonas rurales y cercanas a la frontera norte.

Para disfrutar mejor del espectáculo, busca un lugar despejado con vista hacia el norte, abrígate bien y ten paciencia.

Las auroras pueden comenzar como destellos suaves y volverse intensas de forma repentina. Si quieres fotografiarlas, un teléfono con modo nocturno puede ser suficiente, aunque una cámara con trípode y ajustes manuales te dará mejores resultados.

Las auroras boreales se forman cuando las partículas cargadas del viento solar chocan con los gases de la atmósfera terrestre al ser atraídas por el campo magnético hacia los polos, liberando energía en forma de luz. (Imagen creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")
Las auroras boreales se forman cuando las partículas cargadas del viento solar chocan con los gases de la atmósfera terrestre al ser atraídas por el campo magnético hacia los polos, liberando energía en forma de luz. (Imagen creada por El Comercio MAG usando la IA de "Perplexity")

La ciencia detrás de una aurora boreal

Según la , las auroras boreales se originan cuando el Sol expulsa ráfagas de partículas cargadas, conocidas como viento solar, que viajan por el espacio hasta encontrarse con la Tierra. El campo magnético de nuestro planeta actúa como un escudo, desviando estas partículas hacia los polos, donde logran penetrar en la atmósfera superior.

Una vez allí, estas partículas chocan con átomos de oxígeno y nitrógeno. Esta colisión libera energía en forma de luz, creando un espectáculo visual donde el oxígeno suele generar luces verdes y el nitrógeno tonos azulados o púrpura.

En esencia, se trata de una enorme descarga eléctrica natural que ocurre a gran altura.

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