Científicos detectaron por primera vez “agua pesada” en el cometa interestelar 3I/ATLAS, un avance clave en la astronomía. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Perplexity)
Científicos detectaron por primera vez “agua pesada” en el cometa interestelar 3I/ATLAS, un avance clave en la astronomía. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Perplexity)

La astrónoma chilena Tere Paneque participó en un importante hallazgo sobre el cometa interestelar 3I/ATLAS: la . Este descubrimiento marca un avance clave en el estudio de objetos que provienen de fuera del Sistema Solar.

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Es la primera vez que se logra identificar esta molécula, conocida como HDO, en un objeto interestelar. El hallazgo fue posible gracias a ALMA, un potente radiotelescopio ubicado en el norte de Chile que cuenta con 66 antenas de alta precisión.

El estudio fue publicado en la revista científica y contó con la participación de Paneque junto a Luis Salazar Manzano, estudiante de doctorado en la Universidad de Michigan. Ambos formaron parte del equipo que lideró esta investigación internacional.

En la investigación, Paneque tuvo un rol importante encargándose de toda la parte observacional, desde la recolección de datos hasta su análisis.

“Nunca se había hecho esto en un objeto interestelar, entonces no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar”, comentó la astrónoma en conversación con . “Fue muy emocionante, fue como una apuesta arriesgada. (…) Nadie había querido mandar una propuesta para ese tipo de ciencia específica porque nadie pensaba que fuese posible detectar esa molécula“.

El concepto de “agua pesada” no es nuevo en la ciencia, ya que está presente en cometas del Sistema Solar e incluso en la Tierra; sin embargo, nunca antes se había detectado en un objeto proveniente del espacio interestelar, lo que hace que este descubrimiento sea trascendental.

El hallazgo de agua semipesada fue posible gracias al radiotelescopio ALMA y a un equipo internacional liderado en parte por la chilena Tere Paneque. (Foto: @terepaneque / Instagram)
El hallazgo de agua semipesada fue posible gracias al radiotelescopio ALMA y a un equipo internacional liderado en parte por la chilena Tere Paneque. (Foto: @terepaneque / Instagram)

Este tipo de agua es diferente al agua común (H₂O), pero “el hidrógeno en el universo tiene distintas formas“, explica Paneque.

“El más común tiene un protón y un electrón, pero hay tipos que llamamos hidrógeno deuterado, que tienen adicionalmente un neutrón. Entonces son tipos de hidrógeno más pesados y con esos tipos de hidrógeno también se puede hacer agua, que da: agua pesada”, completa.

El paso de 3I/ATLAS cerca del Sol y de la Tierra permitió a los científicos observarlo con mayor detalle antes de que continuara su viaje más allá de la órbita de Júpiter. Esta cercanía ofreció una oportunidad única para estudiar su composición química.

“Nosotros, a través de esa marca química, sabemos, por ejemplo, que el agua de la Tierra fue heredada de mucho antes de que se formara el Sol, y de la misma manera esta marca química de 3I/ATLAS nos da información de cómo eran las condiciones mucho antes de que se formase la estrella en torno a la cual después se formó él“, señala la experta.

Uno de los aspectos más sorprendentes fue la cantidad de agua pesada encontrada. Paneque destaca que en general, “está en muy pocas cantidades”.

“Fue una sorpresa por todos lados que fuera tan abundante“, agregó. De hecho, el cometa presenta niveles mucho más altos que los observados en cometas del Sistema Solar y en los océanos terrestres.

Los resultados muestran que el cometa se formó en un entorno extremadamente frío y distinto al del Sistema Solar. (Foto: NASA)
Los resultados muestran que el cometa se formó en un entorno extremadamente frío y distinto al del Sistema Solar. (Foto: NASA)

Este resultado sugiere que 3I/ATLAS se formó en un ambiente extremadamente frío y con condiciones químicas muy distintas a las de nuestro entorno.

“Esa cantidad tan exacerbada (de HDO) solamente se puede explicar con condiciones iniciales que hayan sido muy frías y muy distintas a las del Sistema Solar”, indica la astrónoma.

El hallazgo también aporta pistas sobre el origen del cometa y sobre cómo podrían ser otros sistemas estelares en la galaxia.

“Realmente el cometa nos está entregando esa información de dónde viene y nosotros podemos recibirla, interpretarla y aprender de ella”, apunta Paneque.

Además, estudiar su composición química permite reconstruir su historia, incluso cuando su estrella de origen podría ya no existir.

“Es muy difícil poder saber qué pasó o de dónde vino, porque la galaxia cambia, las estrellas evolucionan. Podría ser incluso que la estrella donde se formó el cometa 3I/ATLAS ya no exista. Entonces, a través del estudio de su química, se puede caracterizar el ambiente de este lugar desconocido“, plantea.

Este hallazgo es clave, pues ayuda a entender mejor cómo se forman los objetos en otras regiones de la galaxia. (Foto: ESA)
Este hallazgo es clave, pues ayuda a entender mejor cómo se forman los objetos en otras regiones de la galaxia. (Foto: ESA)

Este descubrimiento forma parte de un esfuerzo global para entender mejor a 3I/ATLAS, convirtiéndolo en uno de los objetos más importantes estudiados en la actualidad. Es, además, el primer cometa interestelar observado con suficiente anticipación como para analizarlo en detalle.

“La verdad es que cuando nos aceptaron la propuesta de observación, que yo soy la que la lidera, también fue un momento muy emocionante, como de sentirme capaz. Como para decir: puedo atreverme a hacer cosas nuevas y puedo, de cierta manera, ser parte de la historia de este objeto que, por supuesto, marca un antes y un después”, expresa Paneque.

Finalmente, al reflexionar sobre lo más fascinante de este objeto, la investigadora destaca su valor científico y simbólico.

“Para mí lo más fascinante es que la evidencia como que viene a nosotros. A mí me fascina estudiar la química de otro lugar. Nosotros podemos hacer eso con telescopios, pero cuesta muchísimo porque cuando queremos ver la química alrededor de otras estrellas, están a grandes distancias, a muy bajas temperaturas, no están las condiciones para poder observar el detalle“, señaló.

“Pero con 3I/ATLAS sí pudimos ver ese detalle, porque estaba cercano, y a futuro incluso se habla de misiones de recolección de muestras y de retorno. Entonces creo que me fascina que 3I/ATLAS es un recordatorio del vasto universo en el cual estamos, donde dentro de esta vastedad podemos coincidir, podemos encontrarnos con pedazos que vienen de otras partes. Y podemos aprender de lugares lejanos a los que jamás podríamos viajar con nuestra tecnología”, concluyó.

Explicado de forma sencilla: qué es el agua semipesada y por qué su presencia en 3I/ATLAS sorprende a los científicos

El agua semipesada es una variante del agua común en la que uno de los átomos de hidrógeno es deuterio, un isótopo que tiene un neutrón extra. En astronomía, la proporción entre este tipo de agua y el agua normal funciona como una especie de “huella química” que permite rastrear el origen de los cuerpos celestes y entender las condiciones de temperatura y radiación en las que se formaron.

En el caso del cometa interestelar 3I/ATLAS, su presencia sorprendió a los científicos porque contiene niveles de agua semipesada unas 30 veces superiores a los de los cometas del Sistema Solar y más de 40 veces mayores que los de los océanos de la Tierra. Además, es la primera vez que se logra medir esta proporción en un que no proviene de nuestro Sistema Solar.

Para los expertos, este hallazgo es clave porque indica que 3I/ATLAS se formó en un entorno extremadamente frío, con temperaturas cercanas a los -243 °C (-405.4 °F). Esto sugiere que otros sistemas planetarios pueden originarse bajo condiciones muy distintas a las de nuestro Sistema Solar, lo que abre una nueva ventana para entender la diversidad del universo.

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