
Desde el viernes 6 de junio, las calles de Los Ángeles se han convertido en epicentro de protestas contra las redadas migratorias realizadas por agentes federales del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). La tensión aumentó dramáticamente cuando el presidente Donald Trump ordenó el despliegue de más de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional, sin el consentimiento del gobernador del estado. Esto le ha valido una demanda.
Los vecindarios latinos de Paramount, Boyle Heights y Pico-Union han sido blanco directo de las redadas. Testimonios indican que agentes del ICE ingresaron armados y encapuchados a zonas residenciales, provocando temor incluso entre inmigrantes con estatus legal.
LA DEMANDA CONTRA TRUMP POR DESPLEGAR LA GUARDIA NACIONAL EN LOS ÁNGELES
El fiscal general de California, Rob Bonta, calificó el acto como un “abuso de poder” y presentó una demanda contra la administración Trump. Según Bonta, la acción presidencial viola tanto la ley federal como la estatal, y constituye una intervención inconstitucional en la soberanía de California.
“El presidente intenta sembrar el caos y la crisis para sus propios fines políticos”, afirmó Bonta en una conferencia de prensa, según NBC News.
Según explicó el fiscal general de California, la acción ejecutiva de Trump viola la ley federal y estatal, y solicitó a un tribunal que la suspenda de inmediato por ser “ilegal y sin precedentes”.
La denuncia subraya que el uso de tropas federales sin la solicitud ni el consentimiento del estado representa una usurpación inconstitucional de poderes. Además, acusa al expresidente de comprometer recursos estatales críticos justo cuando comienza la temporada de incendios en California.
“No solo violó la ley, también puso en riesgo la capacidad de respuesta ante desastres naturales”, alertó Bonta.
El fiscal explicó que es la primera vez desde 1965 que un presidente despliega tropas sin la solicitud de un gobernador.
El entonces presidente Lyndon B. Johnson invocó esa ley para proteger marchas de derechos civiles en Alabama. Trump, en cambio, justifica su decisión alegando que existe una “rebelión” contra el gobierno en ciudades como Los Ángeles.
El despliegue, ordenado el sábado en respuesta a las protestas contra las redadas migratorias del ICE, reactivó tensiones en la ciudad. “Las protestas se habían disipado y las calles estaban tranquilas”, aseguró Bonta, quien acusó al presidente de “reavivar” los disturbios con una maniobra innecesaria.
El gobernador Newsom, por su parte, calificó el despliegue como un intento deliberado de “fabricar una crisis” para justificar una narrativa de “ley y orden” que criminaliza la protesta y refuerza el control federal sobre los estados.

PROTESTAS PUEDEN EXTENDERSE
Activistas ya alertan que los operativos podrían replicarse en Texas, Arizona y Nueva York, lo que ha encendido las alarmas en otras comunidades migrantes. Se organizan nuevas protestas, demandas judiciales y campañas de visibilización en redes sociales.
El despliegue de la Guardia Nacional en este contexto evoca movilizaciones masivas como las del 2020 tras el asesinato de George Floyd, pero esta vez el foco son los migrantes sin documentos, muchos de ellos trabajadores esenciales, padres de familia y miembros activos de la economía local.
“Todo lo que nos queda es nuestra voz”, gritaba un manifestante frente a un coche incendiado que llevaba pintado el mensaje: “ICE out of LA”.

¡Mantente al tanto de los temas que importan en Estados Unidos 🇺🇸! Únete a nuestro canal de WhatsApp. 👉 Haz clic aquí y sé parte de nuestra comunidad. ¡Te esperamos!











