
Un informe de GoBankingRates detalló que 41 estados de Estados Unidos y el Distrito de Columbia no gravarán los beneficios del Seguro Social, lo que representa una ventaja fiscal para los jubilados que residen en esas regiones. Mientras que en nueve estados se seguirá cobrando impuestos a los beneficiarios en 2025. En cada uno de estos estados se aplican criterios diferentes para saber quiénes deben pagar impuestos sobre los beneficios recibidos a través del programa federal.
Estados como Florida, Texas y Nevada no cuentan con un impuesto sobre la renta estatal, permitiendo a los beneficiarios del Seguro Social conservar más de sus ingresos. Según la Administración del Seguro Social (SSA), aproximadamente el 40% de los beneficiarios deben pagar impuestos federales sobre sus beneficios, dependiendo de sus ingresos totales.

ESTADOS QUE COBRAN IMPUESTOS SOBRE EL SEGURO SOCIAL EN 2025
Los estados donde los residentes jubilados tendrán que pagar impuestos por los ingresos que obtienen de la Administración del Seguro Social son los siguientes: Colorado, Connecticut, Minnesota, Montana, Nuevo México, Rhode Island, Utah, Vermont y Virginia Occidental.
El argumento de estos estados es que los ingresos que se obtienen a través del cobro de impuestos sirven respaldar servicios públicos esenciales y le dan un equilibrio a los presupuestos estatales. Los que están en contra señalan que se mete demasiada presión a los gastos que tienen que hacer los jubilados.
- Colorado: los residentes de 65 años o más pueden deducir completamente los beneficios del Seguro Social de sus ingresos estatales. Los beneficiarios más jóvenes pueden estar sujetos a impuestos estatales sobre una parte de sus beneficios.
- Connecticut: aplica impuestos si los ingresos de casa superan los umbrales establecidos por el estado. Los ingresos individuales superiores a US$75,000 dólares y los ingresos conjuntos mayores a US$100,000 dólares están sujetos a gravámenes.
- Minnesota: los beneficios del Seguro Social están sujetos a impuestos estatales, aunque el estado permite determinadas deducciones para reducir el impacto fiscal, dependiendo del nivel de ingresos.
- Montana: grava los beneficios del Seguro Social utilizando los mismos criterios que el gobierno federal. Si los ingresos combinados de un individuo superan los US$25,000 dólares, se aplica un impuesto estatal sobre parte de los beneficios. Para parejas, el umbral de ingresos es de US$32,000 dólares.
- Nuevo México: aplica impuestos a los beneficios del Seguro Social, aunque ofrece deducciones que dependen de la edad y el nivel de ingresos.
- Rhode Island: impone impuestos si los ingresos del hogar superan los umbrales fijados por el estado. Los ingresos individuales inferiores a US$86,350 dólares o ingresos conjuntos menores a US$107,200 dólares están exentos.
- Vermont: aplica impuestos de forma similar al gobierno federal, permitiendo una exención parcial para ciertos contribuyentes, dependiendo de sus ingresos anuales.
- Utah: grava los beneficios del Seguro Social, aunque permite créditos fiscales para reducir el impacto sobre los jubilados con ingresos más bajos.
- Virginia Occidental: planea eliminar gradualmente el impuesto sobre los beneficios del Seguro Social durante los próximos dos años.












