
La noticia recorrió todo Oregón y rápidamente se hizo viral: Abbas Shafii, un hombre de 79 años, se ha convertido en el afortunado ganador del premio mayor de Powerball, llevándose a casa la asombrosa suma de US$328,5 millones. La vida de Shafii cambió radicalmente el 17 de enero cuando compró el boleto ganador en Fred Meyer en SW Walker Road. Lo que comenzó como un día común terminó en una experiencia transformadora que pocos pueden siquiera imaginar.
Cuando llegó el momento de reclamar su premio, Shafii optó por la suma global, eligiendo recibir US$146,4 millones de una sola vez. Esta opción suele ser popular entre los ganadores de la lotería, ya que permite mayor flexibilidad financiera y la posibilidad de invertir inmediatamente. Pero también requiere una planificación cuidadosa para gestionar tal cantidad de dinero sabiamente.

LOS PLANES QUE TIENE CON EL DINERO
A pesar de su repentina riqueza, Abbas Shafii mostró una humildad y gratitud admirables. En un comunicado, expresó su alegría por haber ganado el Powerball y reveló sus planes para el futuro. “Estoy muy feliz de haber ganado el Powerball y planeo usar mi premio para viajar, invertir y compartir mi buena fortuna con organizaciones sin fines de lucro que son cercanas a mi corazón”, dijo.
Para muchos, ganar la lotería es solo un sueño, pero para Abbas Shafii, ese sueño se convirtió en realidad. Lo curioso es que, según sus amigos, Shafii no solía comprar boletos de lotería con frecuencia. Sin embargo, ese 17 de enero decidió probar suerte, y la fortuna estuvo de su lado. ¿Coincidencia o destino? Nadie puede asegurarlo, pero lo que es cierto es que esa decisión cambió su vida para siempre.

NO SOLO CAMBIÓ LA VIDA DE SHAFII
La vida de Fred Meyer, la tienda donde se vendió el boleto ganador, también cambió. Como recompensa, Fred Meyer recibió una bonificación de US$100,000 por haber vendido el boleto del premio mayor. Sin embargo, en un acto de generosidad y compromiso con la comunidad, la tienda decidió donar US$50,000 al Banco de Alimentos de Oregon para ayudar a quienes más lo necesitan.
La historia de Shafii no solo es inspiradora, sino también un recordatorio de que la suerte puede tocar la puerta de cualquiera en cualquier momento. Su actitud positiva y su deseo de ayudar a otros demuestran que el dinero, aunque poderoso, no define el carácter de una persona. En cambio, son las decisiones y las acciones las que realmente dejan una huella en el mundo.
El Powerball ha cambiado muchas vidas a lo largo de los años, pero pocas historias son tan conmovedoras como la de Abbas Shafii. Este juego de azar, que promete cambiar vidas de la noche a la mañana, ha demostrado una vez más que la suerte no discrimina por edad, origen o estatus social. Todos tienen una oportunidad, aunque sea mínima, de soñar en grande y ganar en grande.











