
Una inmigrante hispana de 33 años ha presentado una demanda federal contra las autoridades del centro de detención migratorio del condado de Baker, Florida, por los presuntos abusos sufridos durante su estancia bajo custodia del ICE. Con el respaldo de la ACLU y otras organizaciones defensoras de derechos humanos, la víctima —identificada como Ana— acusa al sheriff del condado, Scotty Rhoden, y a dos oficiales de haberla sometido a un trato cruel e inhumano.
La mujer, sobreviviente de trata de personas y violencia doméstica, estuvo detenida durante dos meses en el centro migratorio, donde, según la demanda, fue víctima de acoso sexual, abuso físico, aislamiento prolongado y negligencia médica. El caso se suma a una creciente lista de denuncias contra este centro, donde se han documentado patrones sistemáticos de abuso por parte del personal.

¿Qué abusos sufrió Ana dentro del centro migratorio?
De acuerdo con la querella legal, Ana fue privada de servicios básicos, como asistencia médica para su trastorno de estrés postraumático y el acceso a un intérprete. Uno de los incidentes ocurrió cuando solicitó productos de higiene femenina. Al no entender las órdenes que le dieron en inglés, fue enviada a aislamiento y castigada. Estuvo allí casi un mes sin atención psicológica, hasta que comenzó a autolesionarse por la angustia.
El relato detalla que los guardias masculinos la desnudaron, la ataron a una silla de inmovilización y se burlaron de ella mientras la dejaban expuesta. Para la defensa legal, esta conducta no solo viola los derechos humanos, sino que representa un patrón de abuso ya señalado previamente por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
¿Qué dicen las organizaciones defensoras de derechos humanos?
La ACLU de Florida calificó el caso como “parte de un patrón profundamente preocupante” de abusos en centros de detención migratoria del estado. Amy Godshall, abogada de la organización, señaló que las condiciones inhumanas en Baker han sido reportadas en múltiples ocasiones. Por su parte, Sarah Gillman, de Robert F. Kennedy Human Rights, sostuvo que la historia de Ana “es emblemática” de un problema estructural en la forma en que se trata a los inmigrantes detenidos.
En 2024, el DHS —durante la administración Biden— ya había advertido sobre abusos sistemáticos en la cárcel de Baker, incluyendo racismo, represalias y acoso. Sin embargo, poco ha cambiado, y los defensores de derechos civiles piden ahora el cierre inmediato del centro o su reforma estructural.











