El caso de Terri Schiavo se hizo conocido en el mundo porque se involucraron senadores y hasta la Corte Suprema de Estados Unidos. AP
El caso de Terri Schiavo se hizo conocido en el mundo porque se involucraron senadores y hasta la Corte Suprema de Estados Unidos. AP
Redacción EC

El primer país en legalizar la fue en el 2002. Le siguieron Bélgica, Canadá, Colombia y Luxemburgo, y, con matices, Suiza, EE.UU. o Australia.

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No son pocos los que se han decidido por esa opción: “”, en el 2016, anotó que “menos del 5% de las muertes anuales en todo el mundo son resultado de esas prácticas”.

Con eso en mente, vale cuestionarse: ¿qué sucede con los que exigen su propia muerte en latitudes donde la eutanasia o el suicidio con asistencia médica no es legal?

La peruana Ana Estrada, su búsqueda por la eutanasia y la reciente solución de un juzgado que declara fundada su demanda, ponen el tema sobre la mesa.

Por eso, en este artículo, recordamos otros casos de eutanasia y suicidio asistido que conmovieron al mundo.

TERRI SCHIAVO

Sin importar todo lo que su esposo hizo, la estadounidense Terri Schiavo no se recuperaría jamás del daño cerebral que la postró en cama desde los 26 años. Por ello, en 1998, él –como su guardián legal– pidió a una corte de Florida que le permitiera terminar con su vida.

Los padres de Schiavo no estuvieron de acuerdo y, para evitar que su hija fuera desconectada, acudieron a la . Pero no tuvieron suerte.

Imagen tomada a finales del 2001 en la que se ve a Terri Schiavo. REUTERS
Imagen tomada a finales del 2001 en la que se ve a Terri Schiavo. REUTERS

Sus intentos continuaron y, por eso, acudieron al entonces senador Jeb Bush, para pedirle que hiciera algo al respecto. Más adelante, el Senado de Florida intentó pasar una ley para volver ilegal que se le dejara de alimentar a una persona que no podía hacerlo por propia cuenta.

Pero tampoco se aprobó y, así se dispuso desconectarla “”.

Entre idas y vueltas, el 31 de marzo del 2005, Terri Schiavo falleció por inanición.

ELUANA ENGLARO

Tenía 21 años cuando un accidente de auto dejó a la joven italiana en estado vegetal. Pronto, su padre supo que ella jamás se despertaría y así se quedó 17 años, hasta que pudo morir en febrero del 2009.

Los trámites para que se permitiera desconectarla de la sonda que la mantenía viva se empezaron en 1999. La razón principal: en vida, y según su padre, Eluana había que no “querría vivir en esas condiciones”.

Pero no habían pruebas de esa declaración, así que el proceso se alargó.

En el 2008, una corte de Milán autorizó que se le suspendiera la alimentación, decisión que fue cuestionada por el Parlamento italiano. A ello se sumó que el gobierno local se negó a permitirlo hasta que el Tribunal Constitucional autorizó la desconexión.

Eluana Englaro quedó en estado vegetal luego de un accidente automovilístico. AP
Eluana Englaro quedó en estado vegetal luego de un accidente automovilístico. AP

” recuerda que hubo un escándalo cuando se supo que el ministro de Salud había amenazado a la clínica que se encargaría de la muerte de Eluana. Y no fue el único: Silvio Berlusconi trató de publicar una ley para evitar la decisión del tribunal, pero no tuvo éxito.

Finalmente, Eluana falleció de un paro respiratorio y de manera repentina, “” de que la desconectaran de la máquina que la alimentaba.

Es grande la amargura, porque no han dejado avanzar la acción del Gobierno para salvarla. Nos lo han impedido”, el entonces primer ministro.

INMACULADA ECHEVARRÍA

Una distrofia muscular la confinó a una cama por. En esas condiciones –y porque su esposo falleció en un accidente de tránsito–, no le quedó más opción que dar en adopción a su hijo. Así, desde los 29 años, la española Inmaculada supo que quería morir.

Pero tuvo que esperar hasta cumplir 51 años, cuando, por fin, el 14 de marzo del 2007, la desconectaron del respirador.

El milagro más grande y lo mejor que me ha podido pasar”, declaró.

Inmaculada, en su búsqueda de una muerte digna, se enfrentó a las cuestiones éticas, a la religión y a su propio hijo, quien se opuso a su muerte y ofreció cuidarla.

Inmaculada Echevarría falleció a los 51 años. AFP
Inmaculada Echevarría falleció a los 51 años. AFP

JEFFREY SPECTOR

En el 2015, un hombre de negocios que padecía un que crecía en su columna, recurrió a la muerte asistida.

La BBC publicó un documental, que registró los últimos días de vida de este ciudadano británico junto a su esposa y tres hijos, y en el que se exponía su caso.

Muchos amigos me han pregunto por qué no lo pospongo. No puedo caminar, sostener algo... Estoy perdiendo mi independencia con mucha rapidez”, dijo a las cámaras.

Y agregó: “Obviamente, ellos no quieren que termine con mi vida y, con mala gana, aceptan mi decisión”.

“The Guardian” recuerda que su familia sabía que él era una “bomba de tiempo” porque, en cualquier momento, podría paralizarse.

Con eso en mente, Spector viajó del Reino Unido a Suiza. Lo hizo con sus más cercanos, con quienes almorzó en un restaurante. Horas más tarde, falleció gracias al protocolo de suicidio asistido.

En lugar de irme tarde, me estoy precipitando. Lo llamo la opción menos peor, lo mejor para mi familia en el largo plazo”, .

RAMÓN SAMPEDRO, UN CASO EMBLEMÁTICO

El español Sampedro es el único de esta lista que terminó con su vida fuera del marco de la ley. Para lograrlo, pidió a varios de sus amigos que cumplieran con ciertas indicaciones que, separadas, no significaban ningún delito.

, Ramón Sampedro se tiró al mar de As Furnas en Galicia, playa con aguas azules rodeada por bloques de roca que la hacen parecer una piscina. El caso es que él se chocó contra las piedras y se rompió la séptima vértebra.

Así, Sampedro fue tetrapléjico desde los 25 años, hasta que, a los 55, se cansó de estar postrado en cama y decidió morir. Y así lo hizo el 12 de enero de 1998.

La decisión llegó solo cuando supo que ningún tribunal le permitiría acceder a la eutanasia, siendo que él mismo no podía suicidarse. Por ello, convocó a once personas para que lo ayudaran en tareas específicas.

” lo explica así:

Un amigo le compró el cianuro, otro calculó la proporción adecuada y el siguiente trasladó el veneno hasta la casa adecuada. Alguien lo recogió, luego se puso la bebida en un vaso al que se le añadió una cañita para que Sampedro pudiera sorber el líquido”.

Considero que vivir es un derecho, no una obligación. He sido obligado a soportar esta penosa situación durante 28 años, cuatro meses y algunos días. Pasado este tiempo, hago balance del camino recorrido y no me salen las cuentas de la felicidad “, Sampedro sentenció.

Su historia sirvió de inspiración para la cinta “Mar adentro”, protagonizada por Javier Bardem.

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