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China Virus
Redacción EC

Beijing [EFE / AFP]. Un misterioso virus similar al SRAS provocó el martes (noche del lunes en el Perú) su cuarta víctima fatal desde su aparición en el centro de y se propaga por las grandes ciudades del país, además de llegar ya a otros naciones de Asia, por medio del contagio entre humanos según confirmó un experto chino.

Autoridades sanitarias chinas anunciaron el martes que un hombre de 89 años se tornó la cuarta persona muerta por este virus, que ya afecta a por lo menos 218 pacientes en ese país.

Más de un mes después de su aparición en un mercado de la ciudad de Wuhan (centro), el virus ya reportó casos en otros tres países asiáticos: Japón, Corea del Sur y Tailandia. Debido al origen del brote, la enfermedad se conoce también como la neumonía de Wuhan.

Se trata de los tres primeros casos confirmados que se registran en el resto de China fuera de Wuhan, aunque los tres pacientes de Beijing y Shenzhen reconocieron haber visitado la capital de Hubei recientemente.

Estos tres casos forman parte de un incremento significativo de los contagios confirmados durante el pasado fin de semana, con 136 nuevos diagnosticados, de los que la Comisión Municipal de Salud de Wuhan detalló que 36 se encuentran en situación grave o crítica.

Entre los nuevos contagiados, 70 son mujeres y 66, hombres, con edades comprendidas entre los 25 y los 89 años, y todos ellos mostraron los síntomas descritos para la neumonía de Wuhan: fiebre y fatiga, acompañados de tos seca y, en muchos casos, de disnea (dificultad para respirar).

Una situación “prevenible y controlable”

Anoche la Comisión Nacional de Salud de China emitió un comunicado, el primero por parte de un órgano nacional desde la detección del brote, en diciembre de 2019.

“Los expertos -dice la Comisión en el texto- consideraron que la situación epidémica sigue siendo prevenible y controlable”.

Sin embargo, las autoridades sanitarias del país asiático agregaron que aún “no se ha encontrado la fuente del nuevo tipo de coronavirus, ni se ha logrado comprender del todo la transmisión del virus y hace falta continuar haciendo seguimiento de la mutación del virus”.

El pasado día 15 la Comisión Municipal de Salud de Wuhan indicó que aunque no se ha probado todavía ningún caso de contagio entre humanos, la posibilidad de que se produzca de forma “limitada” no se puede descartar, un extremo con el que concuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por eso China ha activado un protocolo de información para estos casos y se han repartido kits médicos para facilitar la detección e intensificar la vigilancia en todo el país.

Además, este lunes circuló por las redes un vídeo en el que se veía a dos trabajadores sanitarios midiendo la temperatura de los pasajeros --la fiebre es uno de los primeros síntomas-- del vuelo CA119, que conecta Wuhan con Macao, según el diario estatal Global Times.

En vísperas de la mayor migración humana del mundo --las vacaciones por el Año Nuevo Chino--, estas noticias no han pasado desapercibidas entre la población local, ya que recuerdan a la epidemia del síndrome agudo respiratorio grave (SARS), que en 2003 se extendió por el país y provocó 646 muertes (813 a nivel mundial), según la OMS.

Un hombre de 69 años falleció el pasado miércoles en Wuhan, China. (Foto: AFP)
Un hombre de 69 años falleció el pasado miércoles en Wuhan, China. (Foto: AFP)
/ NOEL CELIS

Hong Kong pide medidas más amplias

En Weibo, el equivalente chino a la red social estadounidense Twitter, los temas relacionados con la enfermedad están entre los más leídos del momento y cuentan con cientos de millones de lecturas: desde las últimas noticias a las maneras de prevenir contagios, con consejos como lavarse las manos o llevar mascarilla.

No obstante, estas medidas están lejos de satisfacer a una parte de la población de Hong Kong, que demanda un dispositivo más estricto para este importante centro financiero por el que circulan millones de pasajeros cada año.

Varios médicos, diputados y expertos han exigido al Gobierno local que establezca zonas de cuarentena en el aeropuerto y la estación de tren de alta velocidad, aunque el vicesecretario de Salud de Hong Kong, Chui Tak-yi, consideró este lunes que los controles temperatura son suficientes por el momento para proteger la región administrativa especial.

Goteo de casos en el extranjero

Hasta el momento, también se han confirmado dos casos de pacientes contagiados en Tailandia, uno en Japón y otro en Corea del Sur.

A la vista de la situación, el pasado día 14 la OMS informó de que se han puesto en marcha medidas de prevención en los hospitales de todo el mundo.

Asimismo, el viernes pasado las autoridades sanitarias estadounidenses empezaron a someter a controles a los pasajeros que llegan a los aeropuertos de Los Ángeles, San Francisco y Nueva York, los que reciben la mayor parte de los vuelos directos o con conexiones desde Wuhan.

Según la OMS, laboratorios chinos ya han secuenciado el genoma del coronavirus y han facilitado esos datos a la comunidad sanitaria mundial para ayudar en el diagnóstico de posibles casos fuera de su país.

Los chinos se resisten a caer en la histeria

Los viajeros contactados por la AFP en la estación central de la capital china no parecían demasiado preocupados por este brote del misterioso coronavirus, muy similar al que provoca el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS, que mató a casi 650 personas en China continental y Hong Kong en 2002-2003, prefiriendo pensar en las vacaciones en familia para el Año Nuevo Lunar que se celebra el sábado.

“Es difícil protegerse contra este virus”, dice Li Yang, encargada de clientela.

La joven de 28 años, originaria de Mongolia interior (norte), asegura que no ha tomado medidas particulares de protección más allá de "llevar máscara", algo muy extendido en las calles de la capital china cuando el aire está contaminado.

“He visto las informaciones, pero más allá de la máscara, no sé cómo protegerme”, dice Guo, de 26 años, que no desea dar su nombre completo. Asegura, sin embargo, que “trata” de evitar la muchedumbre, pese a que esto parece difícil en una China donde la mayor parte de la población espera viajar para pasar estas fiestas tan señaladas en familia.

“Tenemos que regresar”

“¿Qué más podemos hacer? Tenemos que volver por el Año Nuevo chino”, dice la joven que espera pasar 12 días en familia en la provincia de Liaoning (noreste), limítrofe con Corea del Norte.

La Fiesta de la Primavera, que se celebra durante quince días con gran pompa de festividades y reuniones familiares, es la fecha más importante del calendario chino.

Este periodo, el más cargado del año para los sistemas de transportes, hace temer una propagación más rápida del virus, que ya se ha detectado en Japón, Tailandia y Corea del Sur.

En medio de largas filas de espera ante la boletería, Tian Wei, un conductor de camiones de 48 años, asegura que no está preocupado.

“Tengo bastante buena salud y a menudo hago deporte en el exterior”, dijo.

Desde el inicio de los grandes movimientos de población hace diez días, ya se han efectuado más de 100 millones de trayectos en tren, según la empresa ferroviaria nacional.

Sin embargo, no se ha establecido ningún dispositivo de prevención particular en las estaciones pequinesas. Y pocos viajeros parecen preocupados en la estación de Hongqiao de Shanghái. La metrópoli de 25 millones de habitantes todavía no ha registrado ningún caso del misterioso virus.

“Mi ciudad, Yichang, está a dos horas de tren de Wuhan (...) Había previsto bastantes cosas (durante las vacaciones) allí y pensaba quedarme uno o dos días”, dice a la AFP la señora Jiang, que no ha dado su nombre completo.

“Pero pienso que ahora me voy a limitar a pasar por Wuhan para hacer un cambio” de tren, asegura.

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