

¡Buen martes, estimado lector! En un corto lapso de poco más de un mes cuatro procesos electorales concitarán, unos más que otros, una atención e interés que irán más allá de las fronteras de los cuatro países en los que sus ciudadanos están llamados a votar.
¡Buen martes, estimado lector! En un corto lapso de poco más de un mes cuatro procesos electorales concitarán, unos más que otros, una atención e interés que irán más allá de las fronteras de los cuatro países en los que sus ciudadanos están llamados a votar.
El primero de ellos será en Brasil el 25 de octubre, donde se verán las caras Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial. La ventaja la tiene en estos momentos el primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro, no solo por esos casi dos puntos porcentuales que le sacó a su rival en la primera vuelta, sino porque desde entonces ha sumado adhesiones de algunos de los candidatos que quedaron fuera de la pelea.
Si bien las primeras encuestas previas al balotaje amplían a entre 4 y 5 puntos la delantera que lleva el senador y candidato del Partido Liberal (PL), restan doce días en los que la campaña se pondrá más áspera y los ataques más virulentos, y en los que uno o dos debates, si los hubiera, podrían acercar las cifras.
La región entera aguarda el desenlace. ¿Será Lula capaz de obtener un cuarto mandato y mantener a Brasil junto a México como los únicos grandes bastiones de la izquierda en Latinoamérica? ¿O vencerá Bolsonaro y el país virará a la derecha, como ha ocurrido en la mayoría de estados sudamericanos en los últimos tiempos? La relación con la Administración Trump será radicalmente distinta con uno u otro escenario. El Escudo de las Américas está en sala de espera a ver si suma un nuevo integrante.
Dos días más tarde, Israel celebrará elecciones legislativas, las primeras desde los ataques de Hamás del 2023. El protagonista será el polémico primer ministro Benjamin Netanyahu, que suma ya casi 20 años -repartidos en tres períodos- al frente del estado hebreo.
Según los expertos, la cuestión no será tanto si su partido Likud seguirá siendo la agrupación más votada sino saber si Netanyahu conseguirá formar una coalición bajo su liderazgo. El volátil Medio Oriente queda pendiente de cualquier movimiento allí.
Una semana después, el 3 de noviembre, todas las miradas se posarán en Estados Unidos. Ese día se realizan las elecciones de medio término, una prueba dura para la Administración Trump, pues sus resultados definirán si los republicanos podrán mantener su superioridad numérica en ambas cámaras (Representantes y Senado) o si las perderán y el gobierno tendrá una segunda mitad de mandato sumamente compleja.
La renovación de la totalidad de la Cámara Baja (435 escaños) y la de un tercio del Senado (35 de 100 asientos) llega en momentos en que, según varios sondeos, las preocupaciones por el costo de vida y por las repercusiones de la guerra en Irán pueden servir a los demócratas para inclinar a su favor la balanza en el Parlamento.
El último llamado a las urnas ha sido inesperado y lo hizo el presidente del Gobierno Español hace apenas una semana tras el fracaso de sus decretos de vivienda en el Congreso. El 29 de noviembre habrá elecciones generales anticipadas. ¿Sobrevivirá nuevamente el socialista Pedro Sánchez o logrará formar gobierno esta vez el Partido Popular? Se viene mes y medio de suma tensión electoral en varios lugares del planeta.









