Mientras que la desnutrición crónica sigue en descenso, más del 40% de los niños del país aún padecen anemia (Foto: archivo)
Mientras que la desnutrición crónica sigue en descenso, más del 40% de los niños del país aún padecen anemia (Foto: archivo)
Redacción EC

Los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2016 presentados esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelan dinámicas distintas en la evolución de indicadores relacionados con la malnutrición infantil.  

Según las últimas cifras, la desnutrición crónica en niños menores de 5 años (DCI) bajó 1.3 puntos porcentuales respecto al año anterior, situándose en 13.1%. Sin embargo, aún el 43.5% de menores de tres años padece anemia, 0.1 puntos porcentuales por encima de lo registrado el año anterior y 23 puntos por encima del nivel máximo permitido por la Organización Mundial de la Salud (20%)

La DCI se presenta cuando hay déficit de nutrientes o grasas saturadas, mientras que la anemia corresponde a un bajo consumo de hierro, lo que causa un débil nivel de hemoglobina en la sangre.

La diferencia en la trayectoria de ambos indicadores también se observan en el último quinquenio. La desnutrición crónica se redujo en 6.4 puntos porcentuales, mientras que la anemia en niños subió en 2 puntos porcentuales en el mismo periodo.

Aníbal Sanchez, jefe del INEI, señaló que el contraste también se observa de acuerdo al ámbito geográfico o a nivel de regiones. "En el área urbana, la desnutrición crónica afectó al 7.9% (155 mil) en tanto que, en el área rural lo hizo al 26.5% (218 mil). De igual modo, las regiones más pobres tienen las más altas tasas de desnutrición crónica como Huancavelica (33.4%) y Cajamarca (26%)", señaló.

En tanto, los niveles más altos de anemia se registran en Puno (75.9%), Loreto (60.7%), Pasco (60.6%), Huancavelica (58.1%) y Ucayali (57.1%).

El ente estatal reportó también que la lactancia materna exclusiva y el consumo de suplementos de hierro (factores relacionados con la prevención de ambas enfermedades) aumentó respecto a años anteriores. La primera alcanza el 70% de los niños menores de seis meses, experimentando un incremento en 4.6 puntos porcentuales respecto al 2015; mientras que la ingesta de hierro aumentó el último año en 12 puntos porcentuales llegando al 29.2% de la población infantil.